El Ayuntamiento de Vitoria ha adjudicado a la empresa Orona el contrato para la renovación y mantenimiento de las escaleras mecánicas del Casco Medieval, que han sufrido numerosos fallos y averías en los últimos meses.
El objetivo es garantizar un servicio seguro y duradero para la ciudadanía mediante la sustitución de los elementos en mal estado y un mantenimiento «más exigente que el que se venía prestando hasta ahora», según el consistorio.
La inversión total asciende a 1,7 millones de euros. De ese importe, 1,2 millones se destinarán a la puesta a punto y renovación de componentes críticos, mientras que los 500.000 euros restantes se dedicarán al servicio de mantenimiento integral durante tres años, con posibilidad de prórroga por otros dos. Esta última partida servirá también para los arreglos derivados de actos vandálicos.
«Las escaleras mecánicas no pueden fallar porque son esenciales para la vida diaria de muchas personas. Con este contrato damos un paso firme hacia una solución estable, moderna y fiable», ha explicado la teniente de alcaldesa y concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal.
El contrato establece un plazo de 8 meses para ejecutar los trabajos de modernización de las instalaciones elevadoras. Durante ese tiempo, Orona deberá sustituir piezas deterioradas, actualizar sistemas técnicos y corregir deficiencias que actualmente generan buena parte de las paradas.
Además, en los dos meses posteriores a la firma del contrato, la empresa adjudicataria deberá presentar al Ayuntamiento un plan de mantenimiento definitivo.
Artolazabal ha subrayado el cambio de enfoque que supone esta adjudicación: «Queremos que las instalaciones funcionen no solo hoy, sino dentro de diez o quince años. Este contrato incorpora planificación, control y exigencia técnica. No basta con arreglar lo que se estropea; hay que anticiparse, prevenir y mantener con rigor».
Uno de los aspectos del contrato será la implantación de un sistema de control de calidad del servicio, que permitirá al Ayuntamiento monitorizar el grado de cumplimiento de la empresa y conocer en tiempo real el estado de funcionamiento de cada instalación.
El contrato entrará en vigor previsiblemente en octubre. EFE








