El Gobierno Vasco ha puesto en marcha un programa piloto en nueve municipios vascos que busca fomentar la escucha y participación infantil en las políticas locales con el objetivo de que los menores intervengan en la transformación de sus localidades.

La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, ha subrayado el «compromiso» del Gobierno Vasco con los más pequeños y sus derechos, y ha indicado que el Ejecutivo está trabajando en varios proyectos, entre ellos la futura Ley de Derechos de la Infancia y la Adolescencia, que se prevé que apruebe el Consejo de Gobierno en el segundo semestre de 2021, y que busca de manera integral hacer frente a la violencia contra la infancia y la adolescencia.

«Hay que seguir avanzando», ha destacado la consejera, que ha indicado que las políticas relacionadas con la infancia van a tener «un peso fundamental».

Artolazabal ha añadido que a finales del próximo año está prevista también la aprobación de una estrategia preventiva frente a la violencia contra la infancia y la adolescencia en todos los ámbitos.

Además ha insistido en la importancia de la participación de este colectivo en las políticas públicas y ha explicado que el Gobierno Vasco está desarrollando junto a Innobasque y Unicef un programa piloto en nueve municipios vascos, tres por cada territorio – Amurrio, Agurain, Legutiano, Portugalete, Durango, Gordexola, Zumaia, Urretxu y Ataun- con ese objetivo.

«Este proyecto impulsa la puesta en marca de un órgano estable de participación infantil en cada municipio y previsiblemente a principios del próximo año extraeremos las primeras conclusiones», ha afirmado la consejera.

Bernaola ha destacado también la importancia de contar con este colectivo para lograr que los municipios vascos sean entornos de «aprendizaje saludables, participativos e inclusivos» y ha puesto en valor otra iniciativa en este sentido: Haurren Hirien Sarea, La Red Vasca de Ciudades con la Infancia, en la que participan cerca de 20 municipios que trabajan por impulsar la participación, el juego y la autonomía de los más pequeños.

Fuente ha puesto el foco en el impacto negativo que la covid-19 está teniendo entre los más jóvenes, porque ha aumentado las desigualdades al trastocar servicios esenciales como la educación y la protección a la infancia en todo el mundo.

Ha añadido que es urgente actuar de manera conjunta, escuchar a este colectivo y tenerles en cuenta. «Aprovechar» este momento de crisis para «reconstruir mejor» e invertir en educación, salud y nutrición para reducir los daños causados por la covid, ha afirmado.

«Unicef hace una llamada a la acción para mitigar los peores efectos de la pandemia», ha concluido EFE



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