EFE).- El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha anunciado hoy la intención del Gobierno Vasco de invertir en cuatro años a partir de 2020 un total de 800 millones de euros en políticas sociales que mejoren la situación de las familias y la infancia en Euskadi.

Urkullu ha clausurado hoy en Vitoria unas jornadas organizadas por el Departamento de Empleo y Políticas Sociales sobre paternidad positiva y durante su intervención ha avanzado las líneas maestras de la Estrategia de Familia e Infancia que quiere desarrollar el Gobierno Vasco con los agentes implicados en la materia.

Ha explicado que, con el horizonte del año 2020, el Ejecutivo autonómico quiere destinar a políticas de familia e infancia 200 millones de euros anuales durante cuatro ejercicios, adicionales a las cantidades que ya se invierten en estas políticas.

«El objetivo es plantear una estrategia de carácter interinstitucional, estable y de largo alcance, a través de un pacto de país por las familias y la infancia», ha destacado el lehendakari.

Ha aclarado que lo que hoy ha presentado es una «hoja de ruta» para empezar a tratar con todos los agentes implicados, tanto del ámbito público como privado: instituciones, partidos políticos, agentes sociales y el denominado tercer sector.

A juicio del lehendakari, «invertir en infancia es justo, rentable, beneficia a todos» y es una idea que «entronca directamente con el núcleo de las políticas europeas en materia de protección social, una necesidad insoslayable para la reorientación del Estado de Bienestar».

El objetivo de esta estrategia es, según ha explicado Urkullu, «avanzar en una estrategia compartida de inversión en familia e infancia», porque «la familia sigue siendo el núcleo básico de la sociedad».

El refuerzo de las políticas sociales dirigidas a la familia pretende responder a dos «preocupaciones básicas»: el incremento de las dificultades económicas de las familias con hijos y la persistencia de los obstáculos que dificultan que las personas puedan iniciar su proyecto familiar y tener el número de hijos deseado.

Para ello, el Gobierno Vasco ha elaborado un decálogo para avanzar en la dotación de recursos económicos mínimos a todas las familias con hijos y la prevención de la pobreza infantil; favorecer la emancipación de los jóvenes; que los padres puedan dedicar a sus hijos «todo el tiempo necesario»; favorecer la conciliación familiar y laboral y lograr unos servicios de atención infantil «accesibles, asequibles y de calidad para todas las familias con hijos».

También se quieren conseguir programas de «parentalidad positivas» y de mediación familiar, incrementar los puntos de encuentro y sus medios materiales y humanos, implementar programas de intervención socioeducativa y conseguir equipamientos y actividades socioculturales, deportivas y de ocio orientados especialmente a los niños y jóvenes con mayores dificultades socioeconómicas.

Ha dicho que con los cambios producidos en los últimos años, la familia tradicional «se ha democratizado, se ha vuelto más inestable y lo que ha ganado en libertad lo ha perdido en seguridad».

«Nuestro objetivo es consolidar la familia como una estructura de seguridad personal, por lo que es imprescindible que sea decididamente protegida», ha destacado Urkullu.

En este sentido, ha considerado que se parte de un «déficit en políticas familiares», porque la familia «ha sido más deseada que protegida», aunque ha puesto en valor que Euskadi es «un referente en políticas sociales en el Estado español».

Ha concluido que son políticas de familia los programas de inserción y emancipación juvenil, la atención a la dependencia, la Renta de Garantía de Ingresos y las Ayudas de Emergencia Social, el reconocimiento del derecho subjetivo a la vivienda, los permisos de paternidad y maternidad superiores a los del resto del Estado, las ayudas a la conciliación, la escolarización de cero a tres años y los apoyos económicos a la natalidad.



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