Expertos en Vitoria: 3 de cada 10 niños tienen alteraciones de sueño

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(EFE).- El déficit de hierro y especialmente de ferritina, la proteína que lo almacena en las células, podría guardar relación con la aparición del denominado Trastorno de Sueño Inquieto Infantil (TSII), una dolencia que se describió por primera vez hace un año.


Los especialistas estiman que entre un 25 % y un 30 % de los niños menores de 5 años presentan problemas o alteraciones del sueño de diverso orden y entre estos se encuentra el TSII, que ha sido analizado en la vigésimo séptima reunión anual de la Sociedad Española del Sueño que se ha celebrado estos días en Vitoria.

Este trastorno fue identificado por primera vez hace menos de un año en un estudio publicado por la prestigiosa revista científica Sleep y dirigido por Lourdes Delrosso, especialista en Medicina de sueño en el Hospital de niños de Seattle.

ETL – Junio 2019

La especialista analizó el caso de quince niños que experimentaban movimientos frecuentes del cuerpo durante la noche, que interrumpían su sueño sin llegar a despertarlos, unos movimientos que no cumplían con las características de ninguno de los más de 90 trastornos del sueño identificados hasta entonces.

«Algunos padres acuden a la consulta reportando que sus hijos presentan una actividad motora excesiva durante el sueño, con movimientos amplios con las extremidades, cabeza y tronco, que llegaban a sacar las sábanas e incluso provocaban caídas de la cama, sin que llegaran a despertarse», lo que les impedía un descanso adecuado y repercutía en su rendimiento académico, explica María José Jurado-Luque, neurofisióloga clínica del Hospital Vall D´Hebron de Barcelona.

En la investigación se tuvieron en cuenta los niveles de hierro y ferritina, y se llevó a cabo una polisomnografía, un registro de la actividad cerebral, de la respiración, del ritmo cardíaco, de la actividad muscular y de los niveles de oxígeno en la sangre mientras se duerme.

Los resultados obtenidos mostraron que todos los niños que padecían este trastorno tenían los niveles de ferritina bajos, por lo que se debería investigar si con un aporte extra de hierro la situación de estos niños mejora, según la neurofisióloga. EFE

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