homenaje victimas Irekia

No es cuestión de discutir hoy, porque lo importante es el homenaje en Vitoria. Pero cuando se anunció esta fecha se dejó claro que se plantaría un árbol por fallecido de coronavirus en Euskadi.

Finalmente, ha sido un árbol para todos los que ya no están; pero grande, grande.

Homenaje

Las instituciones vascas han tributado este lunes en un acto en Vitoria presidido por el lehendakari, Iñigo Urkullu, un homenaje a las más de 1.800 personas que han muerto en Euskadi tras ser infectadas por la covid-19 desde el inicio de la pandemia.

El acto, que se ha desarrollado en un formato reducido debido a la situación epidemiológica, se ha celebrado en el parque bautizado como «Sempervirens» (siempre verde) de la capital alavesa, un espacio que ha sido acondicionado para «mantener vivo el recuerdo del sufrimiento padecido por tantas familias» y el compromiso y la solidaridad de la sociedad en medio de la pandemia, ha destacado el lehendakari.

Este céntrico parque está presidido por una sequoia gigante que fue plantada en 1860 y que se secó en 2014 aunque se ha mantenido en el lugar. Junto al enorme árbol se ha plantado recientemente otra sequoia de la variedad «Sempervirens».

Se ha concebido, ha señalado Urkullu, como un lugar de recogimiento, silencio y memoria. «Es también un canto a la esperanza, a nuestro espíritu comunitario, nuestro compromiso por un futuro compartido. Un deseo para seguir avanzando de la mano».

En su intervención, el lehendakari ha señalado que la sequoia gigante sugiere «introspección y reflexión entre la vida y la muerte». «Su fuerza y solidez, a pesar de ser un árbol seco, representa la permanencia en la memoria colectiva del recuerdo de las víctimas de la covid-19».

La otra «joven» sequoia que se ha plantado, ha continuado, «representa la vida y todo aquello que, en medio del azote de la pandemia» ha unido. «Aquello que ha fomentado nuestra colaboración y el espíritu del bien común. Simboliza la esperanza, a pesar de todo».

«Estos dos árboles son eslabones de la misma cadena de la vida», ha subrayado Urkullu tras transmitir a las familias de los fallecidos la voluntad de la sociedad vasca de acompañar su sentimiento y recordar a sus seres queridos. «No están solos», ha remarcado.

Después de recordar también a los fallecidos por coronavirus en las comunidades vascas distribuidas por el mundo, el lehendakari ha anunciado que a partir de 2021 todas las instituciones vascas celebrarán en la fecha del 21 de septiembre un acto de recuerdo a los fallecidos.

También ha invitado a los ayuntamientos vascos a organizar actos de recuerdo y solidaridad con las víctimas en sus municipios.

Ha añadido que este espacio recordará también el esfuerzo de los trabajadores del sector sanitario y socio-sanitario, de los empleados de los servicios esenciales de seguridad, protección civil, bomberos, limpieza, alimentación o suministros, entre otros, y el compromiso de las personas que ofrecieron «una respuesta cívica a este desafío». A todos ellos les ha transmitido el «profundo agradecimiento» de la sociedad vasca.

El lehendakari ha reconocido que los próximos años habrá que enfrentar una «dura y urgente recuperación económica y del empleo». «También necesitamos una reconstrucción emocional y de la convivencia social» impulsando el diálogo social en todos los ámbitos.

El último informe del Gobierno Vasco sobre el número total de fallecidos que ha provocado la pandemia es del pasado miércoles 16 de septiembre. Hasta esa fecha se han contabilizado 1.813 muertos y 46.232 positivos.

Durante esta segunda ola de la pandemia en Euskadi se ha registrado una alta incidencia de contagios y se ha superado en varias jornadas el récord de personas infectadas que hubo durante el estado de alarma. El pasado 28 de agosto fue el día en el que se notificaron más casos positivos (886).

Según el Gobierno Vasco, durante la última semana se observa un cambio de tendencia y una mejoría en la situación.

Al acto de homenaje a las víctimas han asistido los consejeros del Gobierno Vasco, el delegado del Gobierno en Euskadi, Denis Itsaso, la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejeria, los diputados generales de Bizkaia, Álava y Gipuzkoa, los alcaldes de las tres capitales y representantes de la asociación de municipios vascos Eudel, del Ararteko, de los partidos políticos y de la judicatura.

Todos ellos han ocupado asientos separados por una distancia de más de metro y medio, medida de seguridad que la organización del evento no ha tenido en cuenta en el espacio acotado para los medios de comunicación.


Compartir

1 Comentario

Dejar respuesta