Vitoria va ganando premios ciudadanos al mobiliario roto y mal mantenido. Desde contenedores, bancos pintados , papeleras destrozadas, bolardos rotos y sucios…
Hoy traemos una nueva realidad que denuncian los ciudadanos sistemáticamente. Las farolas rotas y cochambrosas de Vitoria. «El problema es que están así muchas y por toda la ciudad», denuncia un ciudadano. Recopilamos algunas de las últimas fotografías de este verano en el Buzón Municipal:
Preguntas de vitorianos al Ayuntamiento: ¿Porqué no se mantienen las farolas? En concreto las farola modelo vitoria están totalmente oxidadas, las que se pintaron ni se saben de qué color son… Calles como el Paseo de La Zumaquera, Calle Castillo de Fontecha (en el tramo de la Iglesia), Valentín de Berriotxoa, Elvira Zulueta, San Antonio, Paseo de Fray Francisco… etc. En el Paseo de las Universidades hay otro tipo de farolas que también necesitan una buena mano de pintura. Las farolas de la mediana de la Avenida Gasteiz, frente a los Juzgados también están todas oxidadas… ¿Es material defectuoso o es que no se mantienen?…
ENCENDIDAS POR EL DÍA
Y lo de la luz de las farolas no tiene nombre. Además de la oscuridad por toda la ciudad. Las farolas encendidas durante el día, tal y como están las cosas con las facturas eléctricas. ¡Claro, que los políticos no pagan de su bolsillo!













A ver. Si el sr. Urtaran y el sr. Raimundo se están gastando un dineral impresionante en el trazado del BEI, en pintar kilómetros y kilómetros de líneas inútiles y que no valen más que para crear el caos, no queda dinero para el resto de cosas UTILES, bancos, farolas, bolardos (los útiles, no los que sirven de relleno y que son de plástico chungo), pintar los pasos de cebra, limpiar y podar los árboles, mantener los parques en buen estado (no sólo los del centro).
Y por supuesto, no va a salir de su bolsillo. Que lo primero es lo primero. Ellos su sueldo bien que lo cobran pero no hacen nada más que joribiar al ciudadano y dejando a la ciudad, como el payaso de las ciudades del país. Que salimos más en los telediarios por gilipolleces que por ser una ciudad ejemplarizante.
Cochambrosas ¿solo las farolas? En esta ciudad hay muchas, pero que muchas cosas más tan cochambrosas, o más, desde que este incapaz que tenemos por alcalde y su cuadrilla de trovadores, trovadoras y trovadoros, se encaramaron en sus cargos municipales.
Y no se les cae la cara de vergüenza, si es que la tienen, de seguir como regidores de una ciudad a la que titulan “Green Capital” cuando lo cierto es que la suciedad y el abandono abunda mires por donde mires, siendo, además, responsables de un gasto multimillonario y superfluo que arruina las arcas municipales y que sólo es para beneficio de quien se está llenando los bolsillos a costa de los contribuyentes.
Las del casco antiguo, las han mantenido con el estilo de la época, pero sin cristales y con focos de LED que pegan como a Jesucristo un par de pistolas. Será para atraer turistas.
Las de la calle de Los Fueros están preciosas y la calle bien iluminada.