Contábamos la historia de niños expulsado en centros cívicos de Vitoria. De entrada toda la solidaridad. Pero el relato da un giro cuando el Ayuntamiento explica los motivos. ¿Conductas intolerables?
ENCUESTA
¿Qué opinas? ¿Son responsables los menores?
- Es impresentable (89%, 1.293 Votos)
- ¿Dónde están los padres? (10%, 152 Votos)
- Pobrecitos, déjales que jueguen (1%, 11 Votos)
Votantes totales: 1.456
«En ocasiones se hace un uso inadecuado de las instalaciones por parte de menores, utilizando como zona de juego:
- Ascensores
- Pasillos
- Saliendo por puertas de emergencia que hacen saltar alarmas
- Uso indebido de los aseos
- Juegos con el papel higiénico
- Se ensucian gradas con desperdicios
- Falta de respeto total al espacio que afecta al resto de usuarios
- Dificultan la convivencia.
El Consistorio recalca que «el centro cívico es un espacio de todos y para todos».
NO HACEN CASO A LLAMADAS DE ATENCIÓN
«El personal de información y control tiene, entre otras funciones, velar por el buen funcionamiento del centro y estas actitudes crean conflicto, porque en ocasiones una llamada de atención no es suficiente«,.
¿EXPULSIÓN? INVITAR A…
El Ayuntamiento prefiere no usar la palabra expulsión como hace el ciudadano. «La instrucción ante estas situaciones es invitar a estos y estas jóvenes a seguir con el juego en el Parque del Este».
REFUERZOS DE PERSONAL POR COMPORTAMIENTOS
«Se ha tenido que reforzar el servicio atención y control del centro cívico en horario de tarde, para reconducir este tipo de actitudes«.
Y eso cuesta dinero a todos los ciudadanos, como bien sabemos.
CONSEJO FINAL A LOS AITAS
«Desde el Ayuntamiento solicitamos encarecidamente que hablen con sus hijos e hijas del tema, y entre todos recuperemos el centro cívico como espacio de convivencia y bienestar para todas las personas que queremos disfrutar de él».
¿Por cierto, dónde están los papás?
EDITORIALLa imagen es familiar: un centro cívico pensado para el encuentro y la calma que, por unas tardes, se convierte en pista de carreras, atracción de emergencia y campo de batalla por un rollo de papel higiénico.
Lo que empieza como energía infantil termina por tensionar la convivencia y poner en evidencia una verdad incómoda: los espacios públicos no se mantienen solos.
El problema no es solo ruido ni desorden, es la suma de negligencias. Hay menores que usan mal las instalaciones, familias que no supervisan y gestores que deben responder con recursos limitados. Cuando una llamada de atención no basta y hay que reforzar personal, el coste lo pagan todos los contribuyentes y se erosiona la idea de que el centro es “de todos y para todos”.
Responsabilidad compartida: el Ayuntamiento tiene la obligación de garantizar el uso seguro y respetuoso de los espacios; las familias deben educar y acompañar; la comunidad puede ofrecer alternativas. Culpar solo a los niños o solo al Consistorio es una trampa que no arregla nada.
El coste real no es solo económico, es social. Cada tarde en la que el centro deja de ser un lugar de convivencia se pierde confianza entre vecinos y se normaliza la degradación del espacio público.
CONCLUSIÓN
Si queremos centros cívicos vivos, hay que actuar con sentido común y con recursos. Invitar a jugar en el parque es un parche; lo que hace falta es construir, entre familias y Ayuntamiento, una oferta que convierta la energía de los menores en oportunidad y no en conflicto.









El descontrol de algunos padres de sus hijos es alucinante, que les enseñan en sus casas, claro que también estos padres son los mismos que en partidos de fútbol de menores, se dedican a insultar y agredir, dando un estupendo ejemplo a sus hijos.
Los de 16 años que cometen delitos de adultos son los peligroso
Cuando de niño, y no tan niño, mi comportamiento no era correcto, mis padres en casa y los frailes en el «Chamizo» tenían, y aplicaban, la medicina correspondiente y surtía efecto de inmediato. Claro, era en la época de Franco, la de la dictadura fascista como la llaman ahora, era otra época.
Salvo raras excepciones, todos íbamos más derechos que el palo mayor de un bergantín. Sabíamos, porque así nos lo habían enseñado, qué era el respeto a los mayores y a las normas establecidas de comportamiento, de convivencia y de vivir en sociedad. Hoy se enseña poco de eso en muchas familias y en muchos colegios y así nos va. No solo el nivel cultural de muchos de nuestros jóvenes ha decaído de manera alarmante, el cívico, el social, el humano, incluso el moral, en muchos casos está bajo mínimos, pero viendo las fechorías y la catadura de nuestros actuales gobernantes ¿Qué otra cosa podemos esperar? Nuestra España está tomando una deriva que va a ser muy difícil, pero que muy difícil enderezar, pero debemos confiar.
Sr. Julio.
Tiene usted toda la razón. Yo dejaría a Franco fuera de la ecuación, simplemente era otra época en la que había mas respeto a nuestros mayores, a las normas de convivencia; más respeto ( a veces miedo ) a la autoridad, ya sea de la policía ( de ahí lo de miedo) ,de los profesores y de los padres. Había, y suena rancio, más educación.
Hoy es distinto, sabemos reclamar nuestros derechos y nos pasamos por la bisectriz nuestros deberes. No aceptamos normas que nos restrinjan nuestra supuesta libertad mientras que la de los demás nos importa un bledo. Más que educar ( ya lo hacen en el colegio) a nuestros hijos , les consentimos comportamientos inadecuados sin poner límites , hiperprotegemos creyendo hacerlo bien y acabamos asombrados de tener en casa a un caprichoso ser, asocial y tirano.
Nos falta educación en el más amplio sentido de la palabra.
Dejemos a Franco muerto que bien muerto está.
Saludos
Qué es un bergantin?
Es una verguenza. Y los padres les ríen las gracias.
Pero si hemos apostado por que venga gente sin educación ¿ qué esperamos?
¿Que venga gente sin educación?, ¿de dónde?
Ya está, el pesado de turno, buscando la bronca. Haz algo con tu vida.
Es lo que pasa con lo gratis o casi gratis. Se debería de pagar el coste real por el uso de los servicios de los centros cívicos. Ademas de costear los gastos en su totalidad y no suponer el desembolso millonario actual para las arcas del ayuntamiento, pagar es también una forma de valorar los espacios y servicios. La actual fórmula es populista y nada educativa.
La culpa no es exclusivamente de los padres un niño aprende de sus padres y entorno familiar la mitad de lo que sabe y la otra mitad restante es de los profesores y la sociedad que les rodea en partes iguales diría yo.
Más vale que los adultos nos miráramos el obligó y nos viéramos pasando semáforos en rojo, sin ceder asientos a gente que está peor que nosotros, tirando basura donde no se debe, chillando y teniendo malas formas cuando no nos atienden o conseguimos lo que queremos……
No suelen ser los padres,los cursillos de menores suelen ser el problema por q los monitores q van con ellos no les ponen normas de comportamiento..hacen lo q quieren eso siii el euskera eso no falla pero educación escasa
Aquí todos los que se quejan siempre habéis dado claro ejemplo a los niños?,sean vuestros o no,jamás habéis cruzado en rojo,jamás habéis dicho algún insulto o gritado en el fútbol o baloncesto,jamás tiráis la mier.. de vuestras colillas del tabaco al suelo,jamás os habéis hecho el loco con las cacas de vuestro perrete,venga ya hombre tanta hipocresía.
Claro que lo hemos hecho, y nos atenemos a las consecuencias.
¿El que hayamos dado un mal ejemplo nos exime de educar, de poner límites, de pasar todo por alto?
¿Hipócritas?, puede. ¿Tú no?
Lo que no eres capaz de comprender es que la sociedad también educa y el gran problema es que si yo pongo límites a comportamientos que la gente no realiza, llega un momento en el que los niños que no son tontos te preguntan por qué yo si y el resto de gente no.
Desde mi punto de vista la educación un 50%es de los padres y el entorno familiar, un 25% del colegio y el 25% restante de la sociedad, está última es la más complicada ya que por muchos límites que pongan las familias y el colegio, si la sociedad hace lo opuesto el niño acaba realizando lo que hace el rebaño solo por aceptación y adaptación al mismo.
Buenos días Golden.
Un Bergantín es una embarcación de dos palos, el mayor y el trinquete. Se utilizaba para la vigilancia de costas, el transporte, correos, incluso en acciones de combate…
La Canción del Pirata: Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela un velero bergantín… (José de Espronceda, poeta romántico español 25-03-1808 a 23-05-1842) ¿No la aprendiste en el colegio, estimado comentarista?
¡Qué pena anoche el Alavés! Jugó bien, pero…
Y quieren adelantar la edad de voto a los 16 años.
Pues yo os digo una cosa aunque os moleste,prefiero que mi hijo sea un poco «malote» que se me entienda no quiero decir violento ni nada por el estilo,a que sea el saco de las ost… de la juventud que tenemos.Educado en ciertos aspectos sí, pero con un poco de calle también. Habéis permitido lo que hay,no pretendais que digamos a nuestros hijos que sean unos pavos y pongan la otra mejilla,yo no lo haré.
Una cosa es ser educado y otra un pavisoso pusilánime.
No tiene nada que ver.