Las preocupaciones ciudadanas se acumulan desde hace días y el Ayuntamiento ya ha reconocido que el agua no está en sus valores habituales. Vecinos de Vitoria describen agua amarillenta, con sabor raro y un olor fuerte.
Incluso visible al llenar la bañera para un niño —“no se veía blanca sino amarillenta” — y perceptible al ducharse.
La respuesta oficial del Ayuntamiento confirma que hay una incidencia en el suministro:
- «El agua que viene del embalse llega con un contenido mineral mucho más alto de lo habitual
- Se nota en el agua que está en la red, que tiene un color y quizá también un sabor algo diferente al habitual.
- No es para nada perjudicial para la salud, el agua es apta para el consumo y pueden utilizarla para todo con total tranquilidad.
- Estamos modificando los tratamientos y esperamos que en breve vuelva a tener el aspecto habitual», concluyen.
De hecho el día 23 de septiembre, el Consistorio anunciaba que el agua ya estaba bajando los índices de mineral. Hay ciudadanos que reclaman un aviso oficial cuando «esté solucionado el problema». Aún no ha llegado en el Buzón y confiemos que sea la semana que empieza.
La realidad: el agua no está bien, aunque sea “apta”
Es decir: sí hay una incidencia, reconocida por el propio Ayuntamiento, aunque se minimice en la respuesta oficial.
La institución asegura que el agua es “segura”, pero no está en condiciones habituales y la propia AMVISA admite que todavía no ha recuperado los valores habituales.

hay Quien prefierE evitar EL AGUA ACTUAL—especialmente familias con bebés— y están optando por agua embotellada, como ya han hecho algunos vecinos.
LA RED SANEAMIENTO (alcantarillas) TAMBIÉN HUELE MAL
«En relación con el aviso recibido por malos olores procedentes de la red de saneamiento en los barrios de Coronación, San Martín y Ariznabarra, desde AMVISA se han realizado comprobaciones en distintas zonas de los barrios indicados, sin haberse detectado olores anómalos en el momento de las visitas.
No obstante, debe tenerse en cuenta que la escasez de precipitaciones registrada durante los últimos meses puede favorecer, de manera puntual, una mayor percepción de olores procedentes de la red de saneamiento.
La ausencia prolongada de lluvia reduce el aporte de agua a la red y, con ello, el arrastre y renovación de las aguas residuales y depósitos existentes en los colectores.
Por este motivo, es posible que en determinados puntos y momentos se perciban olores con mayor intensidad de lo habitual, sin que ello implique necesariamente la existencia de una anomalía en el funcionamiento de la red. En cualquier caso, desde AMVISA se continuará con las labores habituales de seguimiento y mantenimiento de la red de saneamiento y drenaje urbano», concluía el Ayuntamiento a finales de septiembre.
Esperemos que las lluvias últimas mejoren la situación










