recurso multa confinamiento

Más de uno se pregunta si a este joven hay que dedicarle un policía en exclusiva, a tenor de la guerra que da, como se comporta y como se reitera.

La Policía Local detuvo ayer en dos ocasiones a un joven de 19 años como presunto autor de un delito de robo con fuerza, otro en grado de tentativa y por arremeter contra los agentes que intervinieron en una de las actuaciones. Todo ello en un espacio de apenas 6 horas.

A las 4.30 horas de la pasada madrugada, agentes de la Policía Local le detuvieron junto a otro joven de 23 años por intentar acceder a un establecimiento de la calle Pintorería tras golpear la cristalera con una barra metálica. Al no conseguirlo, huyeron del lugar abandonando la barra.

Gracias a la descripción aportada por un testigo, una patrulla consiguió localizarlos agazapados junto a unos contenedores de recogida neumática. Ambos portaban una bolsa en cuyo interior había varias botellas de bebidas y dos regletas de enchufes.

En una revisión de la zona, agentes municipales vieron forzada la puerta del almacén de otro local hostelero de donde faltaban botellas como las que portaban, por lo que fueron detenidos.

6 HORAS ANTES

Seis horas antes, a las 22.15 h., el mismo joven de 19 años también había terminado en comisaría por desobediencia, resistencia y atentado a los policías que le pidieron que se identificara cuando, en compañía de otras personas, escuchaba música a gran volumen en una lonja de la calle Santa María, de la que salía un fuerte olor a marihuana.

Con actitud muy agresiva, se enfrentó y arremetió contra los policías, por lo que fue arrestado y trasladado a Agirrelanda, quedando en libertad una vez realizadas las oportunas diligencias.


Compartir

6 Comentarios

  1. Detenido un joven, sale de comisaría y vuelve a delinquir.
    Con actitud muy agresiva… quedando en libertad una vez realizadas las oportunas diligencias.
    ¡Muy bonito… maravilloso!
    Como ya he escrito en otros artículos semejantes, qué pena que no tengamos una Isla del Diablo como la que tuvieron los franceses hasta 1946

  2. Ese delincuente es uno más de los muchos ejemplos de protección al delito multirreincidente que amparan y financian nuestros sistemas legislativo y social.
    Ayer, sin ir más lejos, la Consejera vasca de Asuntos Sociales presumía de «mejorar» la RGI pero no incluían nada en su legislación contra éste tipo de delitos multirreincidentes, mal llamados «de baja intensidad», que tanto daño hacen a nuestra sociedad.

Dejar respuesta