Los actos para conmemorar el 50 aniversario de la masacre del 3 de marzo en Vitoria comenzarán con la exposición ‘Oroiterri. Soportes de la memoria’ que muestra una decena de piezas y símbolos creados en otros países para mantener viva la memoria de distintos conflictos y luchas sociales.
‘Oroiterri’ es un neologismo surgido de oroit (memoria) y herri (pueblo) y sirve para definir la obra en recuerdo a una persona o acontecimiento memorable, ha explicado en rueda de prensa Josu Santamarina, comisario de la muestra, que se inaugura esta tarde en la centro Izaskun Arrue y podrá verse hasta el día 25.
Con esta premisa la exposición muestra materiales relacionados con la memoria colectiva. Así, hay grullas de papel (origami) surgidas en Japón tras las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasa, pañuelos blancos de las madres de la Plaza de Mayo de Argentina, y fotografías de murales de Irlanda del Norte sobre el IRA.
También pueden verse las mariposas de tela con las que en Colombia se recuerda a los guerrilleros de la FARC muertos tras la firma de paz en 2012 y las siluetas en forma de cuerpo humano que se pintaron sobre el suelo en memoria de los desaparecidos durante la dictadura de Argentina.
Un conjunto de llaves muestran el deseo de los refugiados palestinos de volver a sus casas tras la ocupación de Israel y una melfa (una prenda de ropa típica de mujeres saharauis) sirve para denunciar la ocupación del Sáhara por parte de Marruecos.
La memoria de las víctimas de la violencia política de Perú llega a Vitoria con un retablo de Ayacucho, una composición de inspiración religiosa por su forma pero con imágenes tridimensionales de apariencia indígena.
La composición se completa con dos piezas relacionadas con Euskadi. La primera es una réplica de una pancarta del 3 de marzo en la que puede leerse «3 de Marzo. No olvidamos. Seguimos luchando». Junto a ella una fotografía de la época muestra esa misma pancarta encabezando una manifestación.
La otra pieza vasca es la escultura ‘La campana de la conciencia’, que el artista Iñigo Arregi creó precisamente para denunciar la muerte de cinco trabajadores en la Iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria el 3 de marzo de 1976 durante una carga policial.
Sobre los trabajos para la apertura del memorial sobre el 3 de marzo, el comisario de la muestra, que es colaborador de Memoria Gara, y la representante de la asociación Martxoak 3, Amaiur Arbe, han reconocido que ha habido «desavenencias» con el resto de miembros del Patronato (Gogora, Diputación de Álava, Ayuntamiento de Vitoria y Obispado) pero han mostrado su voluntad de encontrar fórmulas de colaboración para seguir adelante. EFE



