Un hijo: Si le meten 30 años, igual me quedo contento

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EFE).- Uno de los hijos de la mujer que fue asesinada y descuartizada en Vitoria en 2016 ha asegurado que lo que el autor confeso de este crimen le ha «quitado vale más que el dinero» por mucho que tenga derecho a una indemnización y que si le «meten 30 años» como «a los terroristas, igual» se queda contento.

Un tribunal con jurado juzga desde el martes en la Audiencia Provincial de Álava a este hombre, que tiene diagnosticado un trastorno de personalidad y dependencia al alcohol y el cannabis, y que en su declaración relató que mató a mazazos a la mujer, Margarita, con la que tenía una relación de amistad, porque le «sacó de quicio» durante una discusión por un microondas y que después descuartizó el cadáver y arrojó los restos al río Zadorra.

En la sesión de este viernes han declarado los dos hijos de la víctima, que han reconocido que llevaban años sin vivir con ella por sus problemas con el alcohol.

«No me ha cuidado mucho, estuve en un piso de acogida», ha relatado uno de ellos, que en la actualidad tiene 31 años, y ha explicado que su madre tenía problemas con la bebida desde que él tenía «13 años o un poco antes».

Ha relatado que veía a su madre de vez en cuando porque ambos coincidían en el Casco Viejo de Vitoria, y también que «conocía de vista» al acusado. Ha contado que el acusado y su madre se movían en un entorno de gente que bebía y pedía dinero, y ha indicado que la última vez que estuvo con ella fue medio año antes del suceso, cuando él trabajaba en un hotel y le vino a pedir una habitación.

«Era delgada, alta, guapa» y había trabajado de cocinera en colegios públicos, ha descrito ante el jurado, antes de relatar también que solía ver al acusado por el Casco Viejo «borracho casi siempre y pidiendo porros y tabaco a la gente», incluido a él.

Al término de su declaración, el presidente del tribunal, el magistrado Jaime Tapia, le ha informado de que el Estado contempla una serie de indemnizaciones para las víctimas de este tipo de delitos en caso de que el condenado se declare insolvente, como sucede con las víctimas del terrorismo. «A mi de qué me vale el dinero. Lo que él me ha quitado vale más que el dinero», ha sentenciado.

«Hacía 15 o 18 años que no tenía relación con ella». «Tenía problemas con el alcohol desde hacía mucho tiempo, desde que yo tenía 10 años», ha reconocido el otro de los hijos de la víctima, que en la actualidad tiene 35 años.

Ha indicado que la relación con ella era nula, no sabía con quién vivía, ni dónde, y que la última vez que la vio fue una noche que se la encontró en un bar. Ha añadido que no conocía al autor del crimen, para quien la Fiscalía pide 20 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía, mientras que su defensa reclama cinco años de internamiento en un centro psiquiátrico y califica los hechos de homicidio.

En la vista también han declarado dos vecinos del acusado que han coincidido en que notaron un «olor extraño», «fuerte», en el edificio. Según explicó el acusado en su declaración tras matar a golpes a Margarita la descuartizó en una habitación de su casa y fue llevando sus restos en días sucesivos en una maleta hasta el cauce del Zadorra.

«Olía como cuando te has dejado un par de días la basura sin bajar», ha manifestado uno de ellos, mientras que el otro, que vivía en el piso superior, ha reconocido que notó un olor a como a productos de limpieza, a «lejía», y que vio manchas de sangre en los primeros escalones del portal.

«Le conocía de vista, de verle en el bar». «Días antes de su detención me pidió una sierra, que tenía unos tablones que quería quitar de su casa, porque le estorbaban», ha relatado que le dijo el acusado otro testigo.

El juicio continuará el próximo lunes con la declaración de los peritos. EFE

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