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La Diputación Foral de Álava y la asociación Hontza Natura Elkartea rescataron ayer en la localidad alavesa de Narbaiza, en San Millán, a un ejemplar de quebrantahuesos herido al parecer tras colisionar con un cable eléctrico.

Se trata de un animal que fue capturado en Jaca (Aragón) en noviembre de 2020 y al que se le puso un dispositivo GPS que permitió detectar este año la presencia en Álava de esta ave, un macho mayor de 6 años que fue llamado Flumen.

Este quebrantahuesos, único del que actualmente se tiene constancia en Álava, fue detectado por primera vez en este territorio en abril en Aramaiona. A los pocos días se trasladó a Navarra, pero hacía visitas muy frecuentes a la Montaña Alavesa.

Durante los meses de meses de julio y agosto se ha localizado de manera constante en esta comarca y sobretodo en la ZEC (Zona Especial de Conservación) de Entzia.

GPS y horas sin moverse

Ayer el GPS indicaba que Flumen llevaba horas sin moverse en un prado al norte de Narbaiza, lo que podría indicar que podía estar herido o muerto. Personal de la Diputación y de Hontza Natura Elkartea acudieron a la zona y pudieron localizar al pájaro.

Estaba vivo pero en una mala postura: cabeza abajo, enganchado por la pata en una horquilla de un avellano, y con una herida superficial en el ala. En esta postura permaneció aproximadamente durante 30 horas.

Al parecer colisionó con un cable eléctrico que se encontraba sin señalizar para las aves en una zona muy próxima a un dormidero invernal de milano real, otra especie en peligro de extinción. Por ello, la asociación animalista ha urgido a señalizar el tendido para evitar más choques de rapaces.

Hontza ha solicitado también a la Diputación que instale comederos para quebrantahuesos y alimoches en lugares libres de cables para que estas aves puedan comer tranquilamente ya que actualmente tienen dificultades para encontrar alimento.

Tras su rescate Flumen fue trasladado al Centro de Recuperación de Especies Protegidas de Martioda, donde permanecerá hasta poder ser liberado de nuevo. EFE

Álava, territorio libre de la especie invasora visón americano

Álava ha logrado convertirse en territorio libre de visón americano, especie invasora que es la principal amenaza de la autóctona, gracias a una «exitosa campaña de trampeo» y al trabajo de conservación del visón europeo desarrollado durante más de 20 años.

La Diputación Foral y el Ayuntamiento de Vitoria llevan desde 1998 trabajado conjuntamente para tratar de controlar a esta «especie exótica invasora» y finalmente ya se puede considerar a Álava como territorio libre de este animal.

«No hemos encontrado ningún ejemplar de visón americano desde principios del año 2019, lo que demuestra que el trabajo de conservación está funcionando», ha apuntado el diputado foral de Medio Ambiente y Urbanismo, Josean Galera.

El responsable foral ha celebrado en una nota la situación «estable» del visón europeo, dentro de su consideración como «especie en estado crítico».

En el marco del programa de cría de esta especie este agosto se han liberado en Salburua 8 visones europeos criados en cautividad: 7 crías y 1 adulto.

Con la liberación de estas 4 hembras y 4 machos, que llevarán collares que informarán de su ubicación y movimientos, finaliza el programa anual de liberaciones.

Los ejemplares liberados en Álava y los que se están liberando en el Najerilla (La Rioja) contribuirán a incrementar la poblaciónde visón europeo en Álava y el alto Ebro, puesto que el área de distribución de la especie en el norte peninsular está muy fragmentada debido a la presión y agresión del visón americano.

Además, Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamiento trabajan en la eliminación de puntos negros para evitar atropellos mediante la creación de pasos de fauna en arroyos y ríos en puntos como Arkaute, Ilárraza, Elburgo y Campezo. EFE


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1 Comentario

  1. La especie con la que ilustráis la noticia no es un quebrantahuesos, sino un águila pescadora. Es una confusión habitual al traducir nombres, ya que en inglés la pescadora se llama «Osprey» que significa «comedora de huesos», y los traductores no especializados la han asociado erróneamente al «quebrantahuesos». El error se suele observar incluso en los documentales de La 2.

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