El sindicato LAB ha suspendido al lehendakari, Imanol Pradales, en la atención a las necesidades de los trabajadores y le ha acusado de «obedecer a las exigencias» de la patronal y de promover políticas neoliberales que «dan de comer al fascismo».
La responsable de LAB, Garbiñe Aranburu, ha trasladado este mensaje este lunes al lehendakari en la reunión que ha mantenido en la sede de Lehendakaritza dentro de la ronda de contactos abierta por Pradales con partidos y agentes sociales en el inicio de este curso político.
Tras su primer encuentro con el lehendakari, Aranburu ha hecho un balance negativo de los dos primeros años de legislatura de Pradales porque «además de no tomar decisiones que favorecen a los trabajadoras sigue obedeciendo a las exigencias de la patronal».
Ha insistido en que el Gobierno Vasco «profundiza en el camino de las políticas neoliberales del mandato anterior» y ha advertido de que «en pleno auge del fascismo» insistir en estas políticas que, a su juicio, profundizan en la precarización de las condiciones de vida de los trabajadores «es dar de comer al fascismo y permitir que la oleada reaccionaria avance en su camino».
LAB ha criticado la actuación del Ejecutivo autonómico en salud y en educación, área en la que ha defendido que es «urgente» la necesidad de mejora del sistema tras citar los malos resultados del informe PISA.
La central también ha pedido al lehendakari «más valentía política» en la defensa del euskera y que para ello «se libere de sus hipotecas con el PSE» en el camino de la euskaldunización de la administración pública.
En cuanto a la negociación colectiva ha lamentado que ha habido pocos avances y ha señalado que al Gobierno Vasco «se le llena la boca al hablar de construir acuerdos», pero cuando se trata de sus empleados «actúa de forma contraria».
Ha echado en falta además políticas que respondan a los retos de la industria vasca y ha planteado que «el mero hecho de inyectar dinero a las empresas no garantiza nada».
Por todo ello, LAB ha concluido que las competencias y el Concierto Económico se utilizan para cuidar los intereses de Confebask. EFE
ELA exige Pradales un plan de choque contra el «deterioro» de los servicios públicos
El secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza, ha trasladado este lunes al lehendakari Imanol Pradales, la «exigencia» del sindicato de poner en marcha un plan de choque para frenar el «deterioro» de los servicios públicos, del que ha responsabilizado al Gobierno Vasco.
Tras en encuentro mantenido dentro de la ronda de contactos abierta por el lehendakari en el inicio del curso político, Lakuntza ha subrayado que este plan debería comenzar con una «reacción urgente» para aumentar la inversión en los servicios públicos y solucionar los problemas laborales.
A través de una nota, Lakuntza ha recordado que Euskadi tiene “una temporalidad de las más altas de Europa» en Osakidetza y Educación, espacios en los que ha considerado que la falta de inversión pública tiene como consecuencia «el aumento de las cargas de trabajo y el deterioro del servicio”.
Según los datos que ha aportado, este mes hay 22.442 personas con contrato temporal en Osakidetza (50,4 % de la plantilla total), y otras 18.923 en Educación (el 51 % del total).
«El lehendakari no puede permanecer ajeno a esta realidad», ha demandado Lakuntza, quien ha exigido a Pradales «determinación y compromiso» ante esta situación.
«La decadencia de los servicios públicos requiere la implicación directa del lehendakari. Está en su mano impedir que aumenten las huelgas y movilizaciones en el sector público. No vale lamentarse por el incremento de las huelgas cuando no se hace nada para solucionar sus causas», ha defendido.
Asimismo, Lakuntza ha denunciado que «existe un evidente problema de reparto de la riqueza como resultado de un política fiscal hecha a la medida de la patronal y del capital» y ha cargado contra la reforma fiscal al considerarla «un insulto a las familias que peor lo están pasando».
Además,, ELA ha reclamado al lehendakari que abandone su «inacción» en relación al SMI propio, y que adopte un compromiso público para exigir a Confebask que se siente a negociar un acuerdo interprofesional para establecer un salario mínimo de 1.500 euros para este año.
También ha mostrado su preocupación por la situación que sufre el euskera, y ha recordado que en 2026 sigue habiendo instituciones públicas dependientes del Gobierno Vasco, entre las que ha citado el CRL (Consejo de Relaciones Laborales), en las que «se impone el castellano como única lengua».
Por ello, ha demandado un mayor compromiso con el euskera y que se pongan los medios para que cada persona pueda expresarse en la lengua que elija. EFE








