El diputado general de Álava, Ramiro González, comparecía ante los periodistas para dar una rueda de prensa ayer con los asuntos debatidos en el Consejo de Gobierno. Y la empezó diciendo «no prometo ser capaz de darla entera, lo voy a intentar».
Tenía problemas de garganta. Con tos permanente y afección a la voz. «Son las secuelas del viaje a Alemania». «No me hagáis hablar más, que no puedo».
Esta es la prinicipal conclusión del viaje a Alemania que le tuvo durante cinco jornadas en ese país junto a 2 diputados forales más. Ha vuelto malito. Esperemos que se recupere pronto para el siguiente viaje.
Al parecer -según cuenta él mismo a los medios de comunicación- estuvieron en una visita hasta las «dos y pico de la madrugada» y hacía frío. Motivo que responsabiliza de sus males de garganta.
Sin inversiones de momento
En la rueda de prensa González ha calificado la visita a Alemania de «altamente positiva» gracias a los numerosos encuentros que se han mantenido , aunque fue incapaz de citar una sola inversión obtenida para el territorio.
Si explicitó la apertura de vías de colaboración, sobre todo en materia de adaptación de las pequeñas empresas a la industria 4.0 en las que se puede colaborar.
Visitas a centros universitarios, contacto con un campus de Biociencias de Colonia, y visitaron un prototipo de factoría que testa la aplicación de la industria 4.0 a los procesos de trabajo o el encuentro con UPS.
«Ha sido una visita muy intensa y muy interesante, de la que saldrán cuestiones concretas a lo largo del tiempo«, ha destacado González. Que se la ha fiado a largo plazo sin concretar nada a corto.








