Alrededor de 300 niños en Euskadi están afectados por una situación delicada: La conciliación de su educación con el peligro de la covid El riesgo propio o de sus familias a contagios por coronavirus y reacciones más severas. Sus características propias les colocan en mayores dificultades que el resto de la ciudadanía.
Por ello, estas familias vascas tuvieron que tomar la decisión de cubrirse lo más posible ante el riesgo sanitario y optaron en el curso por «no llevar a nuestros hijos al colegio». Una decisión difícil «por las represalias que podíamos asumir», cuentan los afectados a Norte Exprés.
La exigencia de presencialidad en la aulas atemoriza a muchos con patologías vulnerables. Y es que las medidas generales de precaución no contemplan la casuística individual. Un clásico de los políticos en pandemia. En este caso y en otros.
Para explicar su situación, los afectados se han dirigido a muchas instancias públicas. «Presentamos escritos, nos exigían informes médicos que avalaran nuestras patologías vulnerables, ni los colegios, ni inspecciones atendían nuestras peticiones, todos se pasaban la bola, inspección a sanidad, sanidad a inspección, y vimos como abandonaban a nuestros hijos en su educación sin facilitarnos libros, plataformas educativas etc…».
Aseguran sentirse «coaccionados«, incluso con aperturas de expedientes de absentismos. Denuncian el mal trato que reciben, aseguran que sus motivos son más que justificados siendo familias responsables y «ahí empezó la caza de brujas».
¿De verdad alguien cree que unos padres no quieren llevar a sus hijos al cole por capricho?
Citan sus miedos: Protocolos que no garantizaban los contagios, distancias inexistentes, burbujas irreales, mala calidad del aire… «Todo de chiste, ni se han preocupado de los niños presencialmente, y a los nuestros un desamparo total en su educación un trato discriminatorio».
AMENAZAS DE RETIRADA DE CUSTODIA
Están cansados, aburridos. «Empezaron a abrirnos expedientes de absentismos», citas para sentarse «en una oficina de la asistencia social» y recogían «amenazas de retirada de custodia».
Hay casos en los que «se niegan a ver informes médicos» o la lista de las «tareas que nuestro hijo hacia diariamente en casa sin seguimiento de su colegio». Aseguran que incluso son los padres los que diseñan su plan de educación.
«Nos investigaron como criminales. solo queremos salvaguardar nuestra familia, en esta locura de pandemia»
Han creado asociaciones, han escrito al Ararteko, al Lehendakari, a inpecciones… En diciembre, el Gobierno Vasco regularizó nuestra situación, contemplando la educación no presencial, «pero fue una victoria agridulce, ya que dejaron en manos de los colegios los planes educativos y en muchos casos, siguió el abandono nuestros hijos no recibían apenas tiempo de educación, no estaban atendidos como se merecían».
PROXIMO CURSO
Se acerca el inicio del próximo curso en septiembre y creen que seguirán igual.
Pero ya anuncian que no van a tirar la toalla. «Estamos dispuestas a seguir luchando para exigir las medidas y educación que ellos ficticiamente imponen, no vamos a consentir mas engaños, maltratos, discriminaciones, ocultación de datos positivos etc… Una larga lista de incumplimientos de unos gobernantes que no hacen su trabajo: proteger a sus ciudadanos».











Basta ya de generar miedo. Los niños no deben tener miedo al covid , y deben volver al colegio sin mascarillas, ni malditas vacunas experimentales. Los adultos, los que quieran, deberian estar vacunados ya. Y los que no queremos vacunarnos, tampoco tenemos miedo.
El que tenga miedo, que apague la tv y empiece a mirar estadisticas.
Copio textualmente: : «ya que dejaron en manos de los colegios los planes educativos y en muchos casos, siguió el abandono nuestros hijos no recibían apenas tiempo de educación, no estaban atendidos como se merecían».
Es que a los colegios NO se les ha dado ningún apoyo para poder llevar a cabo dicha tarea.
NO se les ha dotado de ningún elemento para ello. Ni personal ni físico.
La enseñanza presencial y online a la vez es bastante complicada. No basta con conectarse y ale, a lo loco.
A quien hay que exigir es a Educación y no a los centros escolares.