Ramiro González, diputado general de Álava, ha señalado que, a la vista de las últimas declaraciones públicas de EH Bildu sobre el proyecto presupuestario para el próximo ejercicio, cabe esperar “como mínimo” su abstención. Una triste abstención.
Ha pasado de aspirar a apoyos, a quedarse en deseos a mitad de camino y salvar los muebles. Diputación de Álava se estrella por soberbia del jefe
Dijo hace unos días: “Unas cuentas que nacen con una visión clara, proteger lo que hemos logrado y avanzar con ambición hacia un territorio y una sociedad mejores. Son unos presupuestos valientes«.
González, en su comparecencia ante los medios de comunicación posterior a la reunión del Consejo de gobierno, se ha referido a la inminente apertura de un proceso de negociaciones con EH Bildu, PP y Elkarrekin para conseguir el apoyo, o al menos la abstención, de alguno de ellos para sacar adelante las cuentas forales.
Como en Gipuzkoa, el equipo de gobierno foral no tiene mayoría absoluta en las Juntas Generales y la oposición, si toda ella votara en contra del proyecto, tumbaría los presupuestos.
RECUERDA APOYOS
Ha recordado que la coalición soberanista fue la que propició la aprobación de los presupuestos de este año 2025 y se ha referido a que el pasado viernes su portavoz en las Juntas Generales, Eva López de Arroyabe, se mostrara dispuesta a negociar con «responsabilidad, voluntad y sinceridad».
Además valoró que el proyecto para 2026 contemple los créditos de compromiso acordados el año pasado entre su coalición y el Gobierno foral.
Este martes, el diputado general ha dicho que la dirigente abertzale consideró este presupuesto como «un buen proyecto» y que recordó la inclusión de las partidas comprometidas en el anterior acuerdo, por lo que hay que demandarles que «faciliten la aprobación».
Ha aclarado que el destino final de los 9 millones de euros de los créditos de compromiso para el próximo ejercicio pactados con EH Bildu se determinará en las negociaciones que se van a abrir con las tres formaciones políticas de la oposición, todas menos Vox que no ha sido invitada a negociar.
A su juicio, sería «muy difícil entender otra posición» por parte de EH Bildu y, a la espera de conocer directamente sus propuestas para la negociación, ha reiterado que, al menos, los 14 procuradores de la coalición deberían abstenerse y facilitar la aprobación.
Sobre la advertencia de que no apoyarían las cuentas si el equipo de gobierno foral, PNV-PSE/EE, pacta con el PP las medidas tributarias para el próximo año, González ha aclarado que esta posición no ha sido trasladada al Gobierno foral, pese a que se les ha preguntado «explícitamente» al respecto.
«Este Gobierno negocia contenidos y no establece vetos, y la pregunta es si EH Bildu está dispuesta a aprobar las medidas fiscales de 2026», ha zanjado.
Sobre el PP, González ha afirmado que lo que les ha trasladado al Gobierno foral es que «no hay un clima político que haga fácil un acuerdo», no hay un clima «propicio».
Ha añadido que los populares en Euskadi están «más en una fase de confrontación que en una fase de negociación», aunque ha matizado que él no renuncia a un acuerdo «con nadie».
Respecto de Elkarrekin ha recordado que, como han explicado públicamente, les han trasladado que para los 3 procuradores de este grupo es «fundamental» que haya un acuerdo entre la patronal y los trabajadores de las residencias privadas de Álava, algo, que ha recordado González, no está en manos de la Diputación.










