El Parlamento Vasco de Vitoria ha manifestado su preocupación por la «proliferación en todo el mundo» de discursos que presentan «al migrante como una amenaza» y ha pedido a la Unión Europea que amplíe la política de visados, asilo y protección para las personas que huyen de conflictos violentos.
Esta demanda se recoge en una iniciativa transada entre PNV, PSE-EE, EH Bildu y Elkarrekin Podemos, a sendas proposiciones de ley defendidas por la coalición abertzale y la morada. La enmienda pactada ha contado con el voto en contra del PP, que ha apostado por hacer planteamientos más amplios centrados en la cooperación entre instituciones.
A través del texto aprobado esta semana, la Cámara también lamenta el «retroceso» en el reconocimiento de los derechos humanos de refugiados e inmigrantes, la aparición de discursos «de odio» contra estos y la reducción de medios económicos, humanos y materiales destinados al salvamento marítimo humanitario.
Asimismo, el Parlamento emplaza al Gobierno Vasco a hacer las «adecuaciones, refuerzos y ajustes de recursos» que sean pertinentes para facilitar el acceso al empadronamiento, y a promover «la máxima extensión posible de la titularidad de derechos fundamentales, con independencia de la nacionalidad».
Además, pide que se conforme un grupo de expertos para estudiar cuál sería el máximo de competencias en materia de inmigración y extranjería con las que puede contar Euskadi.
Desde Elkarrekin Podemos, Yahcov Ruiz ha celebrado el acuerdo alcanzado y ha apostado por una sociedad «más justa e inclusiva», por lo que ha dejado claro que su grupo seguirá trabajando en propuestas que «luchen contra el racismo y cuiden la riqueza sociocultural».
En la misma línea, Diana Urrea (EH Bildu) ha mostrado la desconfianza de su grupo en la Unión Europea, institución a la que ha responsabilizado de «dejar morir a más de 36.000 personas en el Mediterráneo» en estos últimos diez años.
Para Maitane Ipiñazar (PNV) se debe poner en valor el trabajo que lleva a cabo el Gobierno Vasco en este ámbito, en contraposición con las «ideologías supremacistas» que están provocando el rebrote del «odio y la xenofobía».
El socialista Txarli Prieto ha asegurado que la «mayor vergüenza de la sociedades democráticas» actuales es «tener a millones de migrantes deambulando por el mundo», al tiempo que ha abogado por políticas que favorezcan la no discriminación y que den respuesta a la realidad y a las necesidades de esas personas.
Por último, el popular Carmelo Barrio ha dejado claro que su partido sí que confía en la Unión Europea y ha echado en falta en el texto una referencia a la «actitud criminal de las mafias». Además, ha subrayado que cualquier acción para dar respuesta a la necesidad de las personas que abandonan sus países debe hacerse de manera coordinada entre todas las instituciones implicadas.
El debate de este punto ha sido seguido por Iñigo Mijangos, el presidente de la ONG Salvamento Marítimo Humanitario, responsable del buque Aita Maria, y por representantes de «Ongi Etorri Errefuxiatuak».
En declaraciones a los periodistas previas al debate, Mijangos ha explicado que en estos momentos el Aita Mari está inmerso en labores de reparación y mantenimientos, con el objetivo de volver a salir al mar entre el 20 y el 25 de enero.
Por su parte, desde «Ongi Etorri Errefuxiatuak», Izaskun Larriera ha advertido de la situación «crítica» en la que se encuentran los campos en los que está presente esta ONG que acogen a las personas que tratan de llegar a Europa, alrededor de 6.000, que según ha dicho sufren unas «malísimas» condiciones higiénicas y de alimentación. EFE









Lamentamos tener que suspender el debate tras los insistentes insultos. Un saludo