La Virgen Blanca de Vitoria tiene pintadas en el pedestal de la hornacina que la rodea en la entrada de San Miguel.

Hay que ser sinvergüenzas para atacar a uno de los símbolos de la ciudad.

Hace años se dispuso esa mampara, puesto que se tiró la figura haciendo destrozos que exigieron la restauración de la escultura. Fue en marzo de 1982. Hubo una misa multitudinaria en desagravio.

La imagen sufrió roturas y se tiró al suelo, aunque ni la cabeza de la Virgen ni la figura del niño sufrieron.


Compartir

Dejar respuesta