El Ayuntamiento de Miranda de Ebro (Burgos), la Confederación Hidrográfica del Ebro y la Guardia Civil investigan el origen de un vertido oleoso, todo apunta a hidrocarburo, aparecido este lunes en las aguas del río Ebro, y que procedería de los entornos del polígono industrial de Lantarón, aguas arriba, en la provincia de Álava.
El concejal de Urbanismo, Guillermo Ubieto, ha explicado en nota de prensa que varios avisos advirtieron de la presencia de un vertido «en la lámina de agua superficial del río a su paso por el término municipal», y una visita permitió comprobar que cubría casi la totalidad de la superficie, que no eran manchas aisladas.
Por ese motivo, el Ayuntamiento contactó con la Confederación Hidrográfica del Ebro y la Comandancia de la Guardia Civil, que han iniciado una investigación para determinar el origen y, tras analizar orillas, redes de saneamiento y pluviales y polígonos, se ha descartado que proceda del término municipal de Miranda.
«No se trata de ningún vertido, escorrentía o negligencia localizada en red municipal ni industrial ni particular ni municipal del término de Miranda», ha indicado Ubieto, y el Seprona y la CHE han determinado que su origen estaría en el entorno del Polígono de Lantarón, ya en Álava.
Las lluvias del fin de semana habrían trasladado aguas abajo el vertido, que sería un combustible tipo hidrocarburo, cuya densidad ralentiza su disolución y transporte.
El edil ha indicado que no se ha producido mortandad de fauna, aunque mantendrán la vigilancia para comprobar el alcance del la afección al ecosistema fluvial, y ha explicado que hay que esperar a que se vaya diluyendo puesto que, dado que no se trata de un residuo sólido, no se puede retirar.
El Ayuntamiento de Miranda de Ebro no descarta personarse en caso de que se consiga determinar el origen del vertido y concretar si existe responsabilidad o negligencia, a fin de «salvaguardar el cuidado y protección del medio ambiente y ecosistema local”, ha defendido el edil.EFE











Hace tiempo que yo estudié esta práctica de cuando llueve fuerte, se hacen vertidos de residuos tóxicos y peligrosos para no pagar las tasas de recogida de los mismos.