Si te das una vuelta por los bancos públicos situados en las cercanías de los centros cívicos podrás ver un nuevo fenómeno. Se utilizan como vestuarios para cambiarse de ropa.

La mayoría con prudencia y algunos con menos recato. Hay de todo. Eso sí, todos juntitos ante el poco espacio que hay y manejando las distancias obligatorias como se puede.

Hay un punto de rebelión ante las estrictas normas, y también necesidad, pues no todos pueden ir a casa primero para cambiarse cuando llegan del trabajo o de los estudios.

 

La norma que recuerda el Ayuntamiento de Vitoria en su web tiene la culpa: La práctica de toda actividad deportiva en espacios interiores tiene la siguiente consecuencia: «No pueden utilizarse los vestuarios y duchas. Quedan exceptuadas las piscinas, donde se permite el uso de vestuarios con una ocupación del 35% de su aforo máximo y la utilización de duchas, siempre que sea individual. En estos casos, el uso de la mascarilla será obligatorio constantemente salvo en el momento de la ducha».

 



2 Comentarios

  1. Cerrar y no poder utilizar los vestuarios y duchas de los centros cívicos y de las instalaciones deportivas municipales salvo para los usuarios de las piscinas, cuando el acceso a éstas está más que restringido hasta el punto que muy pocos tienen posibilidad de reservar plaza, poniendo como justificación medidas de seguridad sanitaria por la pandemia que padecemos, medidas que en ningún momento han sido verificadas y confirmadas científicamente, es estúpido e ineficaz y solamente puede ocurrírsele a un insensato, siendo, además, que con ello se está negando el uso de unas instalaciones que los ciudadanos han pagado por adelantado.
    Tipos de tan escaso nivel intelectual son la mayoría de los que actualmente nos mal gobiernan y no todos porque hay algunos que aún son mucho peores.
    Por el momento, no queda otra que callar y aguantar. ¿Hasta cuándo?

  2. Así es. Tampoco parece que adoptar estas medidas nos esté sirviendo para «controlar» la pandemia, porque según dicen quienes nos mal gobiernan, los datos son malos.
    Y digo yo… No será que más que controlar el virus lo que de verdad quieren es controlar las personas?

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