Los Bomberos acudieron a la localidad de Markina para apagar el fuego en la chimenea de txoko anexo a la casa por su parte delantera. Al llegar al lugar montaron una línea de 25mm y retiraron los troncos que aún seguían ardiendo en el hogar. Una vez refrigerada la chimenea, revisaron los falsos techos sin encontrar nada anormal, pero se le recomendó a la persona que demandó el servicio una revisión de la zona en las próximas horas y que no haga fuego hasta que limpie la chimenea.
Un camión se enganchó en los cables de una línea de telegrafía, en la carretera A 124, en la localidad de Laguardia, y los postes que sujetaban el cable quedaron inclinados, en aparente peligro de caer, de modo que la dotación de bomberos que acudió los apuntaló y desenganchó los cables que están en desuso. Además de la Ertzainta, acudieron operarios de la empresa de telefonía propietaria de los cables del tendido.
Dos accidentes de tráfico
Los bomberos intervinieron ayer en dos accidentes de tráfico con personas heridas: el primero en la A-1, en el kilómetro 350,9, la conductora quedó atrapada en el interior del turismo y la dotación realizó su rescate; el segundo tuvo lugar en el A-624, en Zuya, y el ocupante del vehículo accidentado no estaba atrapado, pero no podía abrir la puerta. Cuando llegaron los bomberos la persona había conseguido salir del turismo, por lo que la dotación se limitó a desconectar la batería.
El olor a gas que se apreciaba en un portal de la avenida de los Huetos fue el motivo del aviso a los bomberos, que comprobaron que se trataba de una estufa. Aunque las mediciones de gas eran negativas, ventilaron la zona y se indicó al propietario que revise el aparato.
Los bomberos accedieron desde la terraza a una vivienda, cuya persona residente no respondía a las llamadas, porque se había caído en una habitación. Abrieron la puerta para que accediera el personal sanitario, así como agentes de la Policía Local y Ertzaintza, presente en la intervención.
El humo que se apreciaba en un garaje en la calle Ricardo Sacristán alarmó al vecindario que avisó a los bomberos, que comprobaron que procedía del motor de la puerta que se había quemado. Tras la correspondiente inspección comprobaron que no había riesgo.









