La empresa de productos de higiene personal LEA-Lascaray de Vitoria, cuya fábrica quedó totalmente destruida el pasado 20 de junio a causa de un incendio, se ha trasladado este lunes a una nave en el polígono de Gamarra, en Vitoria, y «se afana» en acondicionarla para reiniciar la producción.
Tras el incendio, el personal de administración la compañía el personal de Administración y Direcciones de Área se instalaron primero en un hotel y luego en unas oficinas cedidas en el Centro de Innovación Abierta y Transferencia Creativa de Álava (Hibridalab) para atender los pedidos y hacer frente a los compromisos con sus clientes y los proveedores.
Al resto de la plantilla, formada en total por 120 personas, se les aplicó un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) «por causa de fuerza mayor».
De manera paralela se empezó a buscar un pabellón para retomar la producción mientras se construye la nueva fábrica, cuyo emplazamiento todavía está por determinar.
Este lunes el personal de Administración ha comenzado ya a trabajar en esta ubicación temporal, una nave de 13.000 metros cuadrados en el polígono de Gamarra.
La empresa «se afana en rematar las instalaciones básicas para arrancar con la producción», lo que pasa por acondicionar salas blancas, zona de fabricación, envasado, empaquetado, almacén y logística.
También está «muy avanzada» la puesta en marcha de los departamentos como el de Calidad e Innovación «para dar cobertura y el respaldo imprescindible a todo el proceso de fabricación», ha informado a través de las redes sociales la compañía alavesa.
El acondicionamiento de la planta «se está realizando con una celeridad absolutamente inusual», ha valorado LEA, que ha agradecido al Gobierno vasco y al Ayuntamiento que estén «agilizando» los permisos administrativos exigidos.
La empresa familiar alavesa Lascaray-LEA es la compañía más antigua de Euskadi y una de las más longevas de España, ya que en octubre de 2023 celebró sus 200 años de existencia. Llevaba en el pabellón incendiado desde 1973.
Su actividad se centra en la cosmética, principalmente útiles para el afeitado y desodorantes, y la oleoquímica, con la producción de ácidos para detergentes, suavizantes y neumáticos. EFE




