A pesar de unos pocos vitorianos que ayer estaban interesados en cargarse el histórico proyecto de LEA en Vitoria con cientos de puestos de trabajo, hoy la alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria, ha liderado la apuesta municipal.
El Consejo de Administración de GILSA ha aprobado hoy por unanimidad la operación que hará posible la reconstrucción en Júndiz de la histórica empresa vitoriana LEA, casi seis meses después de que un incendio destruyera por completo sus instalaciones de Arriaga.
Sin olvidar que la compañía alavesa se fundó en 1.823, la más antigua de Vitoria y Álava y que es la décima de España más longeva.
Los votos favorables de los consejeros y consejeras de todos grupos políticos (PSE-EE, EAJ-PNV, EH Bildu, PP y Elkarrekin Podemos) y de Sprilur, han permitido la adjudicación de tres parcelas a LEA, en el sector 21 de Júndiz, con una superficie productiva cercana a los 45.000 metros cuadrados. Esta operación, planteada como una permuta de terrenos, supone la transmisión por parte de GILSA de los tres solares valorados en algo más de 6 millones de euros (IVA incluido) y el abono de 5,7 millones adicionales (IVA incluido) a cambio del 46,8% de la propiedad de los terrenos de Arriaga donde se levantaba la antigua factoría.
Con la decisión adoptada por el Consejo de Administración de GILSA, LEA podrá comenzar en los próximos meses la construcción de una nueva planta más moderna, sostenible e innovadora.
Vitorianos rechazan la llegada de LEA: Olores, camiones, ruidos…
Tres juntas administrativas locales han solicitado la paralización de la nueva ubicación de la empresa LEA en el polígono de Júndiz de Vitoria porque intensificará «aún más la presión ambiental sobre un entorno rural que ya se encuentra desbordado». Olores, tráfico pesado, contaminación acústica…
Esta queja se ha dado a conocer después de que la sociedad municipal Gilsa del Ayuntamiento de Vitoria anunciara que planteará la adjudicación de tres parcelas a la empresa LEA en el polígono de Júndiz para que pueda instalar su nueva factoría, después de que un incendio destruyera sus instalaciones el pasado 20 de junio.
Según las juntas administrativas de Margarita, Lemanda, Ariñez y Crispijana los concejos alaveses están siendo tratados como si no existieran, «destruyendo la agricultura, el patrimonio natural, la historia, los lazos comunitarios y, en definitiva, su calidad de vida» por decisiones tomadas «desde despachos que poco han mirado hacia el medio rural» sobre proyectos que «jamás permitirían junto a un barrio residencial de Vitoria».
OLORES
A su queja por la nueva ubicación de LEA, de la que apuntan los «antecedentes» por malos olores por su actividad industrial, las tres juntas denuncian el inicio de la construcción de la planta de KonpostAraba, porque aseguran que carecen de la preceptiva licencia, «ignora las alegaciones vecinales y los riesgos ambientales» y, además, no se ha tomado en consideración el «impacto acumulativo» con la planta TMB-Biocompost, que «ya genera molestias severas desde hace años».
TRAFICO PESADO
Las juntas critican que no se evalúe de forma conjunta la intensificación del tráfico pesado, las emisiones, la contaminación acústica y lumínica y el «deterioro progresivo del medio ambiente» con la actividad de estas tres empresas que se suman a los impactos ya generados de otras industrias ya instaladas en Júndiz. EFE



Es vergonzoso como tratan a los pueblos, seguro que no iría cerca del alto de armentia… Pero los impuestos los pagamos todos igual!!!!!
dejarla donde estaba , quita lo que queda y vuelve a construirla , da igual donde la pongan nadie la quiere