(EFE).- Los antiguos caminos del ferrocarril reconvertidos en rutas peatonales y ciclistas, conocidos como vías verdes, se han convertido en uno de los motores del turismo sostenible en Europa con 16 países integrados en una red que sigue en crecimiento y cuyo futuro se debate hoy viernes en Vitoria.

Expertos europeos en turismo medioambiental y en gestión del patrimonio se han dado cita en el palacio de congresos Europa para conocer los avances de esta red de caminos habilitados para peatones y ciclistas y dirigidos a todo tipo de públicos en el marco de la VI Conferencia Europea de Vías Verdes, que ofrece diferentes ponencias para poner en valor estas rutas restringidas al tráfico rodado.

«Las vías verdes son una oportunidad excepcional para el desarrollo del turismo sostenible, son una herramienta que ayuda a desarrollarlo porque respeta el entorno natural, utiliza estructuras preexistentes y se integra en el paisaje», ha explicado Mercedes Muñoz, directora de la Asociación Europea de Vías Verdes.

Esta entidad cuenta con más de 20 años de trayectoria y reúne ya reúne a más de 50 miembros de 16 países europeos, algo que ha permitido que las vías verdes «conecten los países con una gran infraestructura para el cicloturismo, una modalidad que está al alza» y se creen itinerarios que llegan a atravesar hasta tres países diferentes.

El atractivo de estos recorridos es que «son seguros, accesibles, y en ellos se puede acceder a zonas de montaña gracias a los túneles, lo que permite el acceso a áreas de gran belleza a las que difícilmente se puede llegar de otra manera», ha destacado Muñoz, que ve cómo «se están extendiendo por nuevos países, como la zona de Letonia con más de 300 kilómetros o Serbia», ha añadido.

«Esta preservación del patrimonio y puesta en valor es muy importante, y la recuperación de estos caminos puede volver a conectar a Europa», ha valorado Muñoz antes de apostar por la incorporación de una infraestructura turística en torno a estas rutas que permita el desarrollo económico en pequeños pueblos y regiones.

Esta experta ha destacado el proyecto de Francia para crear 23.000 kilómetros de caminos para ciclistas, buena parte de ellos en vías verdes, del que ya tiene desarrollado un 68 %. Además, en las ponencias también se ha abordado el modelo de España, que integra 1.483 kilómetros de estas rutas dentro de su red de caminos naturales, iniciado en 1993 y con 130 itinerarios en 10.200 kilómetros.

«Con ellos se quiere fomentar el turismo ambiental, la movilidad sostenible y el turismo rural, por lo que el objetivo es consolidar una red a nivel nacional», ha apuntado el coordinador del programa del Ministerio de Agricultura, Pesca e Innovación, José Figueira, que en coordinación con otras instituciones y diferentes promotores ha ayudado a construir esta red que promueve rutas de gran longitud.

En ella se integran los 265 kilómetros de vías verdes de Euskadi, una apuesta que la viceconsejera vasca de Turismo, Isabel Muela, ha defendido en la apertura de la jornada como eje estratégico del desarrollo del turismo en la comunidad de cara a 2030.

«Estamos obligados a trabajar en una clave, la de la sostenibilidad, y no como un valor añadido, sino como un requisito para que el turismo pueda seguir siendo un motor de desarrollo económico y social durante muchos más años», ha defendido Muela tras avanzar que, frente al 6 % del PIB que supone ahora el turismo en Euskadi se puede llegar al 10 % en los próximos años. EFE



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