Las farmacias vascas no harán por el momento pruebas de detección de la covid-19, al menos hasta que en un futuro se considere necesaria esta colaboración, una decisión que en cualquier caso se adoptaría teniendo siempre en cuenta previamente los informes de los organismos científicos y sanitarios correspondientes.

Así se lo ha recomendado este jueves el Parlamento de Vitoria al Ejecutivo Vasco en una iniciativa respaldada por varios grupos, entre ellos PNV y PSE, los dos partidos que gobiernan en coalición, que han plasmado la postura que sobre este asunto tiene el Gobierno de Iñigo Urkullu.

El debate ha sido impulsado por PP+Cs a través de una moción en la que proponía al Gobierno Vasco la elaboración de un plan de actuación para que las farmacias comunitarias puedan colaborar con el Departamento de Salud en la realización de los test rápidos de detección y en la campaña de vacunación.

Esta moción ha sido rechazada por el resto de los grupos, excepto por Vox que se ha abstenido, y en su lugar ha sido aprobada una enmienda transaccional del PNV, PSE-EE y EH Bildu.

Así, el Parlamento, además de mostrar su agradecimiento a los farmacéuticos de Euskadi por su trabajo durante la pandemia, ha instado al Gobierno Vasco a que en caso de resultar necesaria la ayuda de recursos sanitarios ajenos al sistema público de salud para realizar pruebas diagnósticas, «analice la factibilidad» de ello tras examinar informes previos de los consejos asesores correspondientes.

Los parlamentarios del grupo PP+Cs han apoyado finalmente esta enmienda al considerar que deja la puerta abierta a una posible colaboración de los farmacéuticos, mientras que Elkarrekin Podemos-IU ha votado en contra porque en ningún caso comparte que las pruebas se realicen fuera del sistema público de salud.

Durante el debate, el parlamentario del PNV Luis Javier Telleria ha opinado que no es necesario que las farmacias hagan test de detección porque el sistema público es «suficiente» y Osakidetza tienen la capacidad para ello, aunque no ha cerrado del todo la puerta a que pueda revisarse esta situación siempre que se tengan en cuenta todas las recomendaciones científicas y sanitarias.

Ekain Rico (PSE) ha mostrado su preferencia por que las pruebas se hagan con recursos propios de Osakidetza pero ha dicho que lo «más prudente» es no tener una postura cerrada en este asunto y ha dejado claro que el Gobierno Vasco no contempla que la vacunación se lleve a cabo fuera del sistema público.

Rebeka Ubera (EH Bildu) tampoco se ha mostrado de acuerdo en que las farmacias hagan test ni en que colaboren en la vacunación y ha reclamado que se refuerce Osakidetza para garantizar estos procesos.

Elkarrekin Podemos-IU ha sido el único grupo que ha votado en contra de la enmienda aprobada porque, según ha subrayado el parlamentario Jon Hernández, las pruebas y las vacunas no pueden llevarse a cabo en «negocios privados», que además no son los lugares adecuados para ello por el riesgo de contagios.

Por su parte, el portavoz del grupo PP+Cs, Carmelo Barrio, ha defendido que se elabore un plan de actuación en Euskadi por si fuera necesario la colaboración de las farmacias para tener a punto todos los recursos sanitarios disponibles en caso de nuevas oleadas de contagios

La única parlamentaria del partido de extrema derecha Vox, Amaia Martínez, no ha intervenido en el debate y se ha abstenido en las dos votaciones. EFE



1 Comentario

  1. Hay un miedo terrible a que se sepa cuantos estamos o hemos estado contagiados de verdad. Que se sepa que ese baremos tonto de los 500×100.000, es una memez. Yo, cuando leía ese dato, pensaba, o sea, hay 99.500 personas sanas de cada 100.000, vamos bien… ja!! no se lo creen ni ellos.

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