Bodegas Faustino, la mayor propietaria de viñedo de Rioja, ha encargado al estudio del arquitecto Norman Foster la remodelación de su sede principal en Oyón (Álava), con el objetivo de mejorar su sostenibilidad y su atractivo turístico.
El proyecto diseñado por Foster+Partners se llamará «El legado de Bodegas Faustino» y supondrá un rediseño completo de la bodega, con la construcción de nuevas zonas para visitantes y nuevos edificios, así como la renovación de las instalaciones y edificios existentes.
La bodega espera mejorar la productividad gracias a la mejor gestión de tiempos y calidad en la elaboración del vino. Por ejemplo, va a crear una nueva nave de elaboración para vinos blancos, con sistemas como tolvas inclinadas o la refrigeración de toda la pasta de uva para mejorar la fermentación.
Faustino es una bodega histórica, que cuenta con más de 160 años y con más de 60.000 barricas y 9 millones de botellas, especializada en reservas y grandes reservas.
La familia Martínez Zabala, propietaria de Faustino, ya encargó hace doce años a Norman Foster la construcción de la bodega Portia, en Gumiel de Izán, (Burgos), de la denominación Ribera del Duero. EFE







