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El servicio público vasco de teleasistencia BetiON está llevando a cabo un programa piloto con 17 familias para probar la utilidad de los dispositivos telemáticos con los enfermos de Alzheimer y ayudar a sus familias en casos de desorientación, deambulación y caídas.

Según ha informado el Departamento de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, este proyecto es el primero en España que adapta el servicio de teleasistencia que se da a las personas mayores, el conocido como el de la «medallita roja», a enfermos con deterioro cognitivo o demencia que habitualmente quedan fuera de él.

El objetivo de este programa piloto, que ahora entra en una segunda fase, es aumentar los apoyos a este colectivo para mejorar así su calidad de vida, tal y como ha recordado la consejera Beatriz Artolazabal durante la visita que este miércoles ha hecho a la sede de la asociación Afaraba de enfermos de Alzheimer que colabora en esta iniciativa junto a Afagi y AFA Bizkaia.

BetiON es un servicio técnico de apoyo e intervención social ofrecido por el Gobierno Vasco que permite a las personas usuarias, a través de la línea telefónica y con un equipamiento de comunicaciones e informático específico, disponer de un servicio de atención permanente, las 24 horas del día y todos los días del año, atendido por profesionales.

Está dirigido a las personas mayores de 75 años que viven solas y a mayores de 65 años que están en situación de dependencia, con discapacidad o que padezcan una enfermedad mental.

Se calcula que en Euskadi hay unas 60.000 personas afectadas por demencias o Alzheimer.

Con este programa piloto se quiere adaptar este servicio a las personas con deterioro cognitivo que vivan acompañadas y para las que vivan solas y tengan un proceso de demencia senil en un estadio inicial.

En la primera etapa, que concluyó el pasado mes de septiembre y en la que participaron las mismas 17 familias que en la actualidad, se llevaron a cabo una serie de adaptaciones del servicio BetiON a este colectivo.

Ahora en esta segunda fase se van a testear soluciones tecnológicas entre esas familias que permitan hacer frente a situaciones comunes entre personas con Alzheimer, como perderse.

En concreto se va a explorar la utilidad de un pequeño geolocalizador que se pueda incorporar a objetos de la vida cotidiana del enfermo (como un llavero) para que no le sea extraño. De esta manera si la persona cuidadora se percata de su ausencia podrá contactar con el servicio de teleasistencia para que le indique la localización exacta en tiempo real.

También se van a probar soluciones tecnológicas que alerten si una persona sale del domicilio por la noche, por ejemplo sin supervisión, y ante los problemas de caídas en el domicilio. También se analizará la utilidad de una tecnología que perciba cambio de presión de manera que si el enfermo se cae pueda generar una alarma en el domicilio.

Durante un año las 17 familias evaluarán la efectividad y aceptación de estas soluciones tecnológicas con el objetivo de poder extender este proyecto a todas las personas que así lo requieran en el futuro.

Artolazabal ha puesto en valor la utilidad del servicio BetiON y ha reiterado que el Gobierno Vasco quiere extenderlo a todas los mayores de 80 años en esta legislatura.

También ha destacado la importancia de la colaboración con las asociaciones de enfermos de Alzheimer para determinar qué necesidades tienen las personas cuidadoras y los enfermos, y evaluar el impacto que este tipo de tecnología tiene en sus vidas. EFE


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