Euskadi ha recibido hasta ahora un total de 1.657 millones de euros de los fondos europeos de recuperación, de los cuales 1.048 (el 63,2 %) son gestionados por el Gobierno Vasco y otros 609 (36,8 %) directamente por la administración del Estado.
Los datos de la llegada a la comunidad autónoma de estos fondos los ha facilitado este lunes el consejero de Economía y Hacienda del Gobierno Vasco, Pedro Azpiazu, en su comparecencia trimestral ante el Parlamento para facilitar información sobre la marcha de este proceso.
Azpiazu ha hecho especial mención en la necesidad de «activar rápidamente» los denominados Proyectos Estratégicos Regionales, los conocidos como PERTE regionales, por una cuestión de «pragmatismo».
A este respecto ha afirmado que el Gobierno Vasco está recibiendo «reiterados mensajes» de las empresas y los agentes sociales que reclaman «agilizar la burocracia» de los procesos administrativos para acceder a los fondos.
Ha dicho que se deben «repensar» las cláusulas de los procedimientos de subvención para evitar «requisitos superfluos, flexibilizar al máximo los plazos y minimizar al máximo los trámites».
EUSKADI HA RECIBIDO EL 4,6 % DE LOS FONDOS DE LAS COMUNIDADES
Azpiazu ha desgranado las cantidades de fondos europeos llegados a Euskadi. Con datos a 30 de abril, de los 22.408 millones de euros distribuidos a las comunidades autónomas como concesión directa, a Euskadi han llegado 1.048 millones, el 4,67 % del total, lo que supone 23 millones en el último trimestre.
El consejero ha reconocido que los fondos de gestión directa parece que están llegando a su máximo y los crecimientos son ya «marginales».
Además, a Euskadi han llegado otros 609 millones de euros de estos fondos gestionados directamente por la Administración del Estado, 63 millones más que hace tres meses.
El consejero ha recordado que desde entonces la principal novedad es la adenda al plan enviada desde España a la Comisión Europea.
Ha destacado que por la magnitud de los fondos que incorpora este nuevo documento, 10.300 millones de euros de transferencias adicionales y 84.000 millones en préstamos, «se trata de una nueva ventana de oportunidad de transformación del tejido productivo».
«Son una vía particularmente interesante para facilitar la articulación de los PERTE vascos», ha considerado Azpiazu quien ha explicado que los 84.000 millones van a tener el objetivo de «garantizar el mantenimiento del nivel de inversión pública y privada» más allá de este año «en un entrono de tipos d e interés más elevados.
FONDO DE RESILIENCIA AUTONÓMICA
Dentro de la adenda se encuentra el Fondo de Resiliencia Autonómica, que estará dotado con 20.000 millones de euros, que se gestionará directamente por las comunidades autónomas para financiar inversiones sostenibles con la participación del Banco Europeo de Inversiones.
Este fondo, ha recordado Azpiazu, servirá para apoyar económicamente proyectos empresariales, pero también para poner en marcha proyectos públicos y públicos privados.
Azpiazu ha adelantado además que el Gobierno Vasco, después de aprobar las directrices presupuestarias, ha iniciado ya los trámites para la preparación de los presupuestos de 2024 y «todo parece indicar» que la cláusula del Pacto de Estabilidad y Crecimiento que lleva en vigor cuatro años, por la cual la Comisión Europea (CE) permite a los estados incumplir el déficit para reactivar la economía, se «desactivará» a finales de este año.
Por ello, ha añadido, «es probable» que las administraciones se tengan que «adecuar a normas más estrictas de consolidación fiscal», algo que se deberá acordar en una reunión de la Comisión Mixta de Concierto Económico en términos de déficit y deuda.
«En este escenario los fondos son una buena palanca para reforzar la inversión y seguir con el importante esfuerzo que se está realizando para acompañar al tejido social y económico en unos momentos de fuerte incertidumbre», ha señalado.
Por ultimo el consejero ha concluido que le parece una contradicción que Europa esté dando recursos y que cuando se utilizan estos computen como déficit de las administraciones, y que «lo lógico» sería que tanto los préstamos como las subvenciones estuvieran excluidos de ese cómputo. EFE






