Por Ana Isabel Cordobés El director Juanma Bajo Ulloa presenta ‘Baby’, analiza la actualidad cinematográfica, educativa y social y cree que en la sociedad actual «se ha prescindido de la educación en el amor».
Bajo Ulloa cree que la educación en el amor «no existe y ahora todo es racional: la emoción y la visceralidad no existen», lamenta. Una realidad que contrasta con las personalidades políticas, a su juicio, y cree que «los políticos deberían ser puramente racionales y son puramente viscerales».
Además, en su film, que aborda la compraventa de niños recién nacidos, la religión y el amor tienen un lugar central. Sobre ello, el director alavés, cree que «la religión ocupaba ese lugar de enseñanza del amor, la enseñanza del cristianismo y de Cristo, que dijo que lo importante era amarse», una realidad que «se ha pervertido gracias a los abusos que han cometido».
Sin embargo, cree que la cultura y los creadores culturales «pueden ocupar ese espacio de enseñanza del amor» una vez el sistema educativo prescinde de la enseñanza en el amor «y la religión ha fracaso en su intento».
Rechaza emitir juicios de valor en ‘Baby’ porque cree que corresponde al espectador buscar culpables y generar esa reflexión. Lamenta que quien sí ejerce juicios de valor sea «el sistema, que nos dice qué tenemos que pensar, señala con el dedo y polariza».
«La gente no es mala ni buena, la gente es como puede, y cada persona es mala y buena a la vez», finaliza.
La película, de 106 minutos, carece de diálogos. Una apuesta del director y «una confianza en las herramientas que el cine proporciona» y, en definitiva, «un homenaje al cine, y un cuento para adultos».
Bajo Ulloa analiza también la creación cinematográfica y defiende que «el cine no es literatura ni teatro, aunque la gente lo confunde porque muchos autores hacen literatura filmada». Hay películas, abunda, en las que aparecen «dos tíos hablando durante hora y media, entonces me pregunto por qué no ha escrito un libro».
El cine, cree, tiene «sus propias herramientas, como son el decorado, maquillaje, vestuario, luz, tiniebla, sonido, silencios…», y apunta que «en esta película está muy trabajada la música».
Se muestra crítico con el sistema cultural imperante, que «trata de potenciar obras que provocan bulimia en el espectador, consumir para vomitar, que no dejan marca, de las que nos pone nuestro bonito gobierno, pero a la hora no recuerdas lo que has visto».
A pesar de ello, advierte que no quiere «sentar cátedra» pero sí apunta que se ha encontrado con una obra «hecha con mucho cariño y con las manos, y por las actrices», que encarnan los personajes, y «que son personas con una capacidad de transmitir emociones» que han sabido dejar «pasmado» al director.
El último trabajo de Bajo Ulloa bucea en la compraventa de niños recién nacidos y en un sistema de poder, sobre el que cree que «siempre abusa». «Esa es la característica de cualquier poder, y por eso los estados abusan de los ciudadanos y les interesa que nos aborreguemos», apunta. EFE
‘Baby’, una película “interpretable»
El director Juanma Bajo Ulloa ha presentado en Pamplona su última película, ‘Baby’, que relata la historia de una joven adicta que abandona a su bebé, un trabajo que considera que es “interpretable y que confía en el espectador y su capacidad para reflexionar”.
Esta película, para el director alavés, “tiene un público y una reflexión, es una película profundamente interpretable”, ha puntualizado Bajo Ulloa durante la presentación ante los medios de comunicación.
“Si soy cineasta es porque otros creadores han cultivado y creado un criterio con películas que han arriesgado y no han seguido una pauta, y ahora trato de devolver a la sociedad eso que me han dado”, ha proseguido.
El film se estrenará este viernes, 4 de diciembre, en las salas de Navarra y País Vasco y la siguiente semana será el estreno para el resto de salas.
La película cuenta la historia de una joven adicta al alcohol y da a luz en medio de una de sus crisis, es incapaz de cuidar a su bebé y lo vende a una matrona dedicada al comercio infantil. Posteriormente se arrepentirá e intentará recuperarlo.
Ha contado con Natalia Tena (Juego de Tronos, 10.000 Km), Harriet Sansom Harris (Ratchet, El hilo invisible), Rosie Day (Blackwood) y Charo López (Secretos del corazón, Rey Gitano).
‘Baby’ se rodó en Álava durante 2019 y se produjo a finales del pasado año. La pandemia, ha relatado su director, tocó cuando la película se encontraba en postproducción de sonido y de efectos.
Una pandemia que “no ha afectado especialmente, pero sí ha tenido consecuencias, como con el 100 % de la población”, principalmente en el aspecto musical, que ha llevado a contar con la Orquesta Sinfónica de Sofía, “una de las mejores en cuerda” para trabajar la banda sonora.
Ha relatado que en tiempo de pandemia las restricciones no permitían reunirse “ni montar una orquesta ni una grabación”, pero en Bulgaria “habían abierto algo las medidas restrictivas y se podía reunir un grupo de gente”.
El resto de consecuencias, a juicio del director, han sido “positivas” para su película, ya que ha dado “cierta posibilidad de trabajar aspectos de la película con mayor cuidado, frente al ‘deadline’ que obliga a apresurarse”.
“La pandemia ha ralentizado el trabajo y ha venido bien para encontrar la orquesta, y ha ayudado para encontrar la esencia de la película” que, de haberlo hecho en plazos convencionales “no se hubiera encontrado”, ha precisado Bajo Ulloa.
El film comenzó su andadura en festivales en Sitges, donde su banda sonora fue premiada, después fue seleccionada como película sorpresa en la Seminci, y de ahí a Tallín, en Estonia. La próxima semana estará dentro de la Sección Oficial del Festival de Cine de El Cairo. EFE





