El entrenador del Deportivo Alavés, Quique Sánchez Flores, consideró que deben “volver a la más absoluta normalidad, discreción y humildad para poder seguir adelante y que nadie interfiera” en lo que están haciendo.
Respecto a las dos lesiones de gravedad de Mikel Rodríguez y de Facundo Garcés, confirmó que el Alavés esperará al mercado de invierno para fichar más jugadores para sustituir a los albiazules.
MEJOR ENTRENADOR
El técnico agradeció en rueda de prensa el premio recibido al mejor entrenador de agosto. “Todo premio individual tiene una fuerza, una carga colectiva muy importante detrás”, matizó y puso en valor el trabajo de todos los que le rodean. “Estamos muy contentos de que la felicidad se extienda por el club”, añadió.
Aunque en apenas ocho días llegan tres partidos, Quique Sánchez Flores prefiere “vivir cada partido por separado, con la mejor emoción posible y con la mejor preparación posible”.
Incidió en que hay que celebrar los buenos momentos y se centró en no pensar “en posibles momentos negativos”. “No hay que pensar en qué puede ocurrir. Disfrutémoslo”, remarcó.
“Se pasa mucho tiempo de la vida pensando en cosas que no van a ocurrir y es un desgaste tremendo”, consideró el técnico que ve a sus jugadores “contentos, felices y seguros”.
RACING
Aunque el equipo albiazul ocupa la segunda plaza, Quique Sánchez Flores solo ha dirigido un duelo lejos de casa en esta temporada. “Queremos llegar a ese punto en el que no diferenciemos entre jugar en casa o jugar fuera en cuanto a la importancia”, expuso y espera que en Santander su equipo se comporte como lo ha hecho en Vitoria.
No le importó desvelar sus intenciones de llegar con muchos jugadores al área rival, como ocurrió ante Osasuna y busca que el Racing se preocupe de los babazorros por el momento en el que llegan.
“Espero un partido exigente”, adelantó el técnico babazorro, que se medirá a un rival “con una filosofía muy ofensiva”.
EFE








