Desde ayer el artista vitoriano Fernando de Amárica expone en las Juntas Generales de Álava en Vitoria cuatro de sus conocidos paisajes en cuadros. Colocados en la «zona noble» que pocos ciudadanos verán (solo en visitas guiadas) pero que los políticos se apuntan.
Ese rincón institucional donde el arte se contempla entre corbatas, cargos y visitas guiadas contadas. De hecho, en la foto oficial no se ven muchos ciudadanos de a pie.
Una muestra de calidad, sí. Pero también una muestra del viejo hábito de vestir de cultura los espacios de poder… sin abrirlos realmente a la ciudadanía.
Porque mientras los políticos se apuntan a la foto, el acceso del público queda limitado a recorridos organizados, sin opción de disfrutar libremente de la obra. ¿Arte para todos? No esta vez. ¿Promoción cultural? Solo si hay cargo. ¿Fernando de Amárica? Brilla, pero en zona restringida.
LA BIENVENIDA
La presidenta de Juntas Generales, Irma Basterra y el presidente de la Fundación Amárica, Andrés Iturralde, han hecho los honores de dar la bienvenida a la obra en el parlamento alavés. “Armonía en verde”, “Tierras de Álava”, “Playas del Ebro” y “El Ebro acerado en Tobalina” lucen dos de las principales salas de la zona noble de la sede del parlamento alavés: la sala de reuniones de la Mesa y la sala de Portavoces.
Las vicepresidentas de Juntas Generales, Eva Jiménez y Nerea Martínez Cerrillo y el secretario de la Mesa, Miguel Garnica, la Letrada Mayor Ainhoa Sagarduy, el vicepresidente de la Fundación Amárica y antiguo presidente de la cámara alavesa, Juan Antonio Zárate y Mikel Apellaniz y José Luis Azkarate, patronos de la Fundación han participado en este sencillo acto.
El pintor Fernando de Amárica (Vitoria, 1866-1956) fue uno de los exponentes del impresionismo en el País Vasco y uno de los paisajistas más destacados de su época. El parlamento alavés colabora de este modo con la Fundación Fernando de Amárica en la difusión de la obra del pintor vitoriano gracias al convenio de colaboración para el traslado, colocación depósito y difusión de las cuatro obras, hasta ahora depositadas en el Museo de Bellas Artes de Álava.
Tanto a través de las comunicaciones habituales de la institución foral, como de las visitas guiadas a su sede, la ciudadanía podrá conocer una parte del legado de la relevante obra pictórica de Fernando de Amárica.
“Visitando los fondos del Museo de Bellas Artes vimos la oportunidad de poder dar más visibilidad a todo ese patrimonio fantástico. Auténticos tesoros. Y la verdad es que ganamos todas y todos: nuestra sede, por tener el privilegio de exponer a Fernando de Amárica; la propia fundación, porque colaboramos modestamente a su función de difusora de la obra y gana la sociedad alavesa que podrá conocer en primera persona en las visitas a nuestra sede estos tesoros de uno de nuestros artistas más destacados”, destaca la presidenta de Juntas Generales, Irma Basterra.
Por su parte, el presidente de la Fundación ha expresado su “satisfacción para la Fundación Don Vidal y Don Fernando de Amárica, presentar el depósito de estos 4 paisajes de Fernando de Amárica en la sede de las Juntas Generales de Álava, porque contribuye a uno de los fines fundacionales más importantes, que es el de divulgar la obra del pintor y procurar espacios expositivos dignos para ello. Qué mejor lugar que el de esta sede, que representa en cierto modo, la casa de todos los alaveses”, destaca Andrés Iturralde que ha trasladado el deseo de la fundación por que Fernando de Amárica fuera punta de lanza, “para iniciar intercambios de exposiciones con otros museos o fundaciones. Porque hay calidad y solidez creativa contrastada para ello”.
Sobre la Fundación
La Fundación Amárica fomenta la máxima difusión de la obra pictórica de su fundador, Fernando de Amárica. También proporciona estudios en el extranjero o en territorio nacional, mediante la creación de becas o ayudas de estudios. El patrimonio formado por la obra artística del fundador está depositada y expuesta en el Museo de Bellas Artes de Álava.







