Una carta demoledora ha sacudido al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz: una mujer de 78 años denuncia el acoso continuado de una monitora en el Centro Cívico Iparralde. Lo que debía ser un espacio de recuperación y bienestar se convirtió, según relata, en un auténtico martirio. El Consistorio admite los hechos, pide disculpas y asegura que ya ha iniciado acciones para corregir la situación.
CARTA CIUDADANA que publicamos íntegra. Seguimos dando voz al ciudadano:
«Harta del acoso de una monitora:
Buenos días, soy una persona de 78 años, que para recuperarme de un infarto y de un problema de rodilla, me apunté a un cursillo ya empezado del Ayuntamiento de aquagym, los lunes y miércoles de 12:45 a 13:30 en el Centro Cívico Iparralde. Mi intención era hacer algo de deporte como me indicó el médico para solucionar mis problemas médicos.
Cuando me apunté, las amables agentes de información y control de Iparralde me indicaron que era un curso para personas hasta 65 años, pero que al haber plazas libres me podía apuntar sin problemas, porque además es un curso en el que cada uno hace lo que puede.
ESTORBA, ES MUY MAYOR, FUERA…
Desde el primer día que llegué al cursillo, la monitora me dijo que no tenía porqué hacer cosas diferentes porque yo estuviera allí (nadie se lo había pedido), que era muy mayor para un curso así y que le iba a estorbar y que no debería seguir en el mismo.
COMPAÑERAS MAJAS
Las compañeras muy amables me indicaron que no le hiciera caso que era una persona con muy malas formas y que a ellas yo no les molestaba, porque cada una hacemos lo que podemos.
NO PUDO HACER UN EJERCICIO Y GRITOS
La gota fue cuando, por mi problema de rodilla, no pude hacer un ejercicio, se puso a gritarme de malas maneras en medio de la piscina, y a decirme que no sabía qué pintaba allí, que lo mejor que podía hacer era irme, otra vez.
TIRA LA TOALLA TRAS ACOSO Y DERRIBO
Me fui, porque ya estaba muy cansada de su acoso y derribo, pero quiero aprovechar este espacio para denunciar este tipo de actitudes contra personas mayores que sólo queremos hacer un poco de deporte y socializar con otras personas.
Si esa persona no tiene la formación adecuada para estar con personas, sin tacto, sin educación, debería irse porque no está respetando las reglas por las que se rige este Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, y desde luego las reglas de humanidad», concluye.
LA OPINIÓN DEL AYUNTAMIENTO ADMITIENDO LA SITUACIÓN: «El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz es conocedor de este asunto y está llevando las acciones necesarias para solucionarlo, trasladando tanto a la empresa como al personal monitor las diferentes impresiones para que tengan conocimiento de ello y puedan tenerlo en cuenta en próximas ocasiones. Sentimos las molestias que se hayan podido ocasionar y agradecemos las aportaciones que nos ayudan a mejorar el servicio de los cursos que se imparten en el Centro Cívico».
NUESTRA OPINION
La carta de esta vecina de 78 años es un golpe directo a la conciencia de una ciudad que presume de servicios públicos, pero que a veces olvida lo esencial: el respeto.
Lo que debía ser un espacio de recuperación, salud y socialización se convirtió para ella en un escenario de humillación, gritos y desprecio
No es un caso menor ni una anécdota: es la evidencia de que, cuando falla el trato humano, falla todo lo demás. Y duele especialmente porque hablamos de una persona mayor que solo buscaba seguir las recomendaciones médicas y recuperar su vida con dignidad.
Que el Ayuntamiento admita la situación y pida disculpas es un paso necesario. Que exige cambios reales. No puede haber monitores que conviertan un servicio público en un martirio, ni usuarios que tengan que abandonar una actividad por acoso.
Este caso debe servir para revisar protocolos, formación y actitudes.
Porque en Vitoria, como en cualquier ciudad que se respete, nadie debería sentirse expulsado de un espacio público por su edad, su salud o la falta de empatía de quien está al otro lado.









Personal sin formación ni títulos,queriendo tener las mismas condiciones q los funcionarios..muy malas maneras de trato..mi experiencia con el cursillo fue horrible..persona pasando um mal rato em la piscina y monitor de acuagym sin saber nadar para ayudarle.
Ahora no demonicemos a todos los monitores de actividades deportivas de los centros cívicos, que, al margen de esta situación particular, lo hacen muy bien y por unos sueldos muy precarios.
Es increíble que sepas de todo Juar,tienes amigos en todos los oficios,a que le llamas sueldo precario por saber?,porque creo que el 70% de los trabajos entonces son sueldos precarios,ya que yo tengo entendido que cobran 1500,pero bueno tu me dirás si no es así.
No tienes del todo razón son sueldos acorde alas horas q meten..utilizan esos trabajos para compaginar con los estudios..no quiero destruir sino construir…tenemos muchos funcionarios para poder formarlos y hacer esos trabajos..y no privatizar el sector como esta..y loq conlleva
Actitud de la monitora, en la onda actual.
Pero sobre el curso del Ayto Vitoriano, ¿todavía están en Vitoria-Gasteiz con actividades “…hasta los 65 años…”?.
Puro y duro EDADISMO.
Viajar un poco y ver mundo.
sueldo precario es todo aquel que este por debajo de los 3000€ netos
monitora a la calle y punto seguro que encuentran a otra persona con mejores modales
Una amargada y no digo por qué, porque lo censuran,