El debate de ruidos es un clásico. Pusimos un ejemplo. Una verbena ‘alcanzó niveles de ruidos mortales’ en Fiestas de Vitoria Y hemos recibido una opinión que merece la pena leerse. Deriva en futuras celebraciones decadentes, incluidas orgías:
Evidentemente no se van a desarrollar, pero dice mucho del sentir de algunos ciudadanos.
ESCRITO CIUDADANO: CIUDAD RUIDOSA
«Si fuera solo en fiestas… Vitoria se está convirtiendo en una ciudad ruidosa, llena de gente gritona y sin civismo, somos los barriobajeros de Euskadi», comienza la reflexión.
BARRACAS Y CONCIERTOS
«En cuanto a las barracas y los conciertos y las molestias para los vecinos hay que comprender que hace 20 años la gente cogía vacaciones en agosto, hoy muchos trabajan ese mes y nuestro derecho a divertirnos no debe estar por encima de su derecho a descanso.
¿ORGÍAS?
El lector concluye destacando que «hemos empezado por la embriaguez» y augura que «estamos a nada de las orgías públicas».
FRASE FINAL ÉPICA
Parecen más las fiestas del Dios Baco que las de una Virgen
EDITORIAL NORTE EXPRÉS
Hay ciudadanos que denuncian la decadencia que se extiende en las Fiestas de Vitoria y temen que la situación vaya a peor.
Lo que antes era símbolo de convivencia y alegría se percibe ahora como un escenario de excesos, ruido y falta de respeto.
La sensación general es que el descontrol se ha normalizado y que, si no se actúa pronto, la imagen festiva de la ciudad seguirá deteriorándose año tras año.
HAY MAS OPINIONES AL DEBATE DE LOS RUIDOS QUE RESUMIMOS
- Cantantes y grupos con canciones machistas a doquier.
- Tiene que haber límite de decibelios en estos conciertos en el centro
- Tendría que haber sanciones buenas Así aprenden a hacer música y no solo hacer ruido ensordecedor.
- Es el reflejo de lo que pasa en Gasteiz. Ruido, más ruido, con eso, una pizca de suciedad y desidia.
- Es imposible que estuviera a 250db, la gente le gusta mas inventar que otra cosa.
- Lo de las barracas es muy cebado. No se puede ni hablar, no había vivido esto jamás.







Conciertos que se deberían realizar en discotecas y locales insonorizados, pero la hostelería manda.