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Adelantar la edad en la que los jóvenes vascos se emancipan e incrementar las tasas de natalidad en Euskadi son los dos principales retos demográficos que las instituciones vascas van a afrontar de cara a 2030.

El Gobierno Vasco y las diputaciones forales han impulsado un proceso de reflexión sobre este reto demográfico para definir una estrategia, con el horizonte de su aprobación definitiva en junio de 2022 para que así pueda tener su reflejo en los presupuestos del siguiente ejercicio.

Hasta ahora se han identificado cuatro iniciativas nuevas y otras 21 que necesitan de una profundización de cara a que en los próximos años se produzca un cambio en la tendencia negativa tanto en la edad de emancipación de los jóvenes como en la tasa de natalidad para «transitar hacia un escenario de recuperación demográfica».

Así lo ha explicado este miércoles el secretario general de Transición Social y Agenda 2030 del Gobierno Vasco, Jonan Fernández, quien ha destacado que además de conseguir ese cambio de tendencia las instituciones tienen asumida la importancia de que sea sostenido en el tiempo.

Una de las cuatro nuevas medidas contempladas en este documento, que fue presentado este martes en los consejos de gobierno del Ejecutivo de Vitoria y de las tres diputaciones, es la reconfiguración del modelo de ayudas por hijo a cargo y el incremento de su cantidad.

La idea es redefinir y unificar la ayuda que «eleve los estímulos» que reciben las familias con un carácter progresivo entre 2023 y 2030. Por ahora no se ha establecido la edad hasta la que se mantendrían las ayudas, su cuantificación, financiación y criterios de regulación.

La segunda propuesta es la creación de un programa de préstamos sin intereses y de devolución a largo plazo para proyectos de emprendimiento, formación o vivienda para jóvenes.

En este caso también está en estudio el periodo de edad que abarcaría el programa, su cuantificación y regulación, aunque, en cualquier caso, los cuatro primeros años, estaría abierto hasta agotar el presupuesto establecido en su momento.

El documento prevé también la articulación de los recursos necesarios para garantizar la gratuidad de las escuelas infantiles entre cero y dos años como medida de refuerzo de la conciliación y modificar la legislación para que la perspectiva demográfica sea tenida en cuenta a la hora de elaborar normas, estrategias, planes o programas de inversión.

Además de estas cuatro iniciativas nuevas, el plan contempla reforzar otras 21 ya en marcha para favorecer el acceso a la vivienda de los jóvenes, un plan de choque de empleo juvenil, el refuerzo de las políticas de conciliación corresponsable, el envejecimiento saludable y la inserción migratoria.

Fernández ha reconocido que el primer objetivo de esta estrategia es modesto, cambiar la tendencia en la edad de emancipación y aumentar la natalidad, y que más adelante se buscará equiparar los datos con los de la UE y la OCDE.

Ha recordado que «la experiencia demuestra que los cambios demográficos son lentos y muy procesales», por lo que se deben afrontar con una perspectiva a medio y largo plazo.

El secretario general de Transición Social y Agenda 2030 del Gobierno Vasco ha explicado que cuando son preguntados los jóvenes aseguran que querrían emanciparse antes, a los 30 años o anteriormente, y que les gustaría tener hijos antes que ahora y más descendencia.

Por ello, el objetivo de las instituciones es que no haya razones materiales o económicas para que puedan crear sus propios hogares y familias. EFE



9 Comentarios

  1. Para el 2030 no quiero ni imaginar como van a estar nuestras libertades, a vista de buen cubero iremos por la vigésima quinta dosis…a este paso el hecho de poder salir de casa sera una quimera. Como para estar pensando en tener hijos.

  2. Jajajajajaj natalidad?????? Pero si la quieren reducir!!!! Sobramos gente según Bill Gates y compañía.
    Otra cosa habrá qué ver como estamos en 2030, que va a ser curioso.

  3. En vascongadas dentro de dos años se va a hablar mas árabe que vascuence. Ah no que eso ya está pasando, solo hay que darse un paseo por la calle y escuchar a la gente hablar para darse cuenta de ello.

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