Guardia Civil base

Un equipo arqueológico de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) investigará este verano restos de la Guerra Civil en el parque natural alavés de Gorbeia, donde se conservan cabañas de piedra y una estructura para disparar ametralladoras usadas por los combatientes de Ejercito Euzkadi entre 1936 y 1937.

La UPV ha informado de que esta misma semana ha comenzado la excavación de tres sondeos arqueológicos en la cima del monte Oketa, en el municipio alavés de Zigoitia, también conocido como Gorbeia Txiki.

A más de 1.000 metros de altitud se conservan unas 10 cabañas de piedra arenisca, que constituyeron una precario refugio para los combatientes vascos en el invierno de 1936 a 1937, según explica en un comunicado el coordinador del proyecto, Josu Santamarina.

Durante aquellos cinco meses, batallones anarquistas del sindicato CNT hicieron de «Gorbeia Txiki» un lugar con un control visual total sobre la Llanada Alavesa. Finalmente el 31 de marzo de 1937 el Ejército de Franco rompió el frente vasco y los requetés y tropas marroquíes conquistaron Oketa.

Lo novedoso de este poblado miliciano es que se trata del campo de batalla a mayor altura investigado arqueológicamente en territorio alavés.

El otro punto de las excavaciones, donde se trabajará durante la primera semana de agosto es el monte Burbona, también dentro del parque natural del Gorbeia, bastante cerca de la casa del parque de Sarria (Zuia).

También a casi 1.000 metros, su paisaje es bien distinto: en lugar de los pastos de alta montaña, en Burbona las trincheras republicanas se localizan en un hayedo, donde se ubica una larga trinchera perimetral, puestos de tiro y un refugio antiaéreo en forma de cueva artificial.

En este lugar los arqueólogos quieren documentar un «nido de ametralladoras» realizado, no en hormigón como en la mayoría de casos, sino en tierra y madera, el único de estas características que se conserva en el País Vasco.

Los promotores de esta iniciativa, financiada por el Departamento vasco de Cultura, quieren organizar pequeñas visitas guiadas a las excavaciones si la situación de la pandemia de coronavirus lo permite. EFE


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