(EFE).- Las Juntas Generales de Álava han rechazado hoy la moción del PP en la que se instaba a la Diputación a negociar con el Gobierno Vasco la devolución del palacio de Ajuria Enea, después de que el lehendakari, Iñigo Urkullu, haya decidido pasar más tiempo en su casa familiar en Durango (Bizkaia).
La moción ha recibido 12 votos a favor, todos ellos correspondientes al partido popular, y 34 votos en contra, procedentes del resto de grupos, en un pleno que ha contado con 46 junteros presentes.
El portavoz del PP en las Juntas y presidente de los populares alaveses, Javier De Andrés, ha recordado durante su intervención que hace 35 años la Diputación Foral de Álava decidió ceder Ajuria Enea, junto con otros inmuebles, al Gobierno Vasco para su uso.
Para De Andres, dicha cesión «ya no tiene razón de ser» una vez que el lehendakari «ha tomado la decisión de no seguir viviendo en Vitoria». En su opinión esto lo convierte en «uno más» de los funcionarios que «vienen a trabajar a Vitoria por la mañana y se marchan por la tarde».
De Andrés ha asegurado que comparte la decisión del lehendakari de «no querer vivir en un inmueble cuyas dimensiones y condiciones no son adecuadas para el siglo XXI».
A su juicio dicha decisión unida al hecho de que «Ajuria Enea ya no responde a los requisitos de seguridad» hace que se «no se sostengan» los argumentos que en su momento justificaron la cesión del palacio.
Ante esta situación, el presidente del PP en Álava ha considerado que «lo razonable» es que el edificio sea devuelto a la Diputación para su «uso como museo» o con «otra utilidad pública».
La juntera del PNV Onintze Guerra ha anunciado el voto negativo de su grupo ya que se trata de una cuestión «que tiene más de interés mediático que de otra cosa», y ha enmarcado la moción de los populares en una estrategia que busca atacar al PNV y a Urkullu «con el mensaje de que el PNV ningunea a Álava».
La representante de EH Bildu Lorena López de Lacalle ha opinado que se trata de un debate «estéril», que confunde «vida privada con vida pública».
López de Lacalle ha llegado a calificar la moción como una «bobada», cuyo debate debía hacer recibido el «boicot» de todos los grupos.
Desde Podemos, Arantxa Abecia ha opinado que la iniciativa de los populares es una «ocurrencia» que busca crear «un conflicto de la nada». Abecia ha invitado a los populares a «dejar de hacer demagogia».
Por su parte, la juntera del PSE Eva Jiménez ha asegurado que la moción del PP es un «concurso de ideas» del que los socialistas «no van a participar».
El procurador de Ciudadanos, Miguel Ángel Carrera, ha calificado como «curiosa» la decisión del lehendakari, aunque ha advertido de que habrá que esperar a ver «cómo evolucionan las cosas si llega un nuevo gobierno».
Urkullu anunció recientemente su intención de pasar «dos o tres noches a la semana» en su residencia familiar de Durango, con el deseo de «conciliar» su vida familiar y laboral


