Las imágenes del partido ante el Getafe hablan solas: Mendizorroza estuvo metido, ruidoso, con ese punto de energía que aparece cuando el equipo conecta con la grada. Caras de ilusión, bufandas al viento, familias, cuadrillas, veteranos, peñistas… un ambiente de esos que recuerdan por qué este estadio es distinto.
Y este viernes toca repetir. Llega el Villarreal y el equipo necesita exactamente eso: ruido, color, presión, calor, ese empujón que solo la afición del Alavés sabe dar. Que se note que Mendizorroza quiere cerrar la semana con fútbol, con fuerza y con tres puntos. FOTOS:
Que buena noche se quedó, que bonito cielo, que buen goleador
La bienvenida, los guerreros llegan y aparece el jefe
La familia unida, el ‘capi’ tenso y el jugador número 12
El Gol
Felices
El protagonista ovacionado



















