El Centro Integral de Atención a Mayores (CIAM) San Prudencio acoge desde el 29 de junio una nueva edición del campo de trabajo Bestalde, en el que conviven personas presas, mayores, voluntarias y profesionales de la Fundación Adsis. El Departamento municipal de Políticas Sociales hace posible su celebración mediante una ayuda económica y la cesión del espacio. La apuesta por la inserción social sigue siendo el principal objetivo, alcanzando con éxito la 60ª edición de esta iniciativa que tan buenos resultados ofrece en sus dos citas anuales.
En esta ocasión participan 25 personas privadas de libertad de los centros penitenciarios de Basauri y de Álava, así como del centro de día, y se trata de hombres en su mayoría. Algunas de ellas acudieron el verano pasado, con lo que conocen la experiencia y han mostrado su interés por repetir. Vienen acompañadas por un equipo colaborador de otras 13 personas. En cuanto a las mayores, toman parte en este campo de trabajo más de 60 usuarias tanto de viviendas comunitarias como de LAR Atención diurna San Prudencio.
Surgido en 1993 como un proyecto pionero e innovador en lo social y sorteado el parón de la pandemia, esta buena práctica en materia social desarrolla esta semana su sesión de verano. En Navidad tiene su réplica en versión de inverno. En esta ocasión se prolongará hasta el 7 de julio. Durante algo más de una semana, el CIAM San Prudencio acoge tertulias, manualidades, musicoterapia, juego y cualquier actividad que favorezca el contacto intergeneracional. Además, mañana realizarán un paseo, adaptado a las personas con movilidad reducida, siguiendo el trazado del Camino de Santiago dentro de la ciudad que, curiosamente, pasa por el CIAM.
“Se trata de ofrecer alternativas frente a la exclusión mediante una actividad solidaria. El proceso de inserción a través del trabajo personal y de grupo ha resultado muy exitoso en las tres décadas que lleva en marcha este programa. Es una experiencia positiva respecto a la libertad para las personas presas, y también para las personas mayores, que potencian sus relaciones interpersonales y colaboran en la inserción”, ha explicado Lucho Royero, concejal de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
Royero ha subrayado que “es un programa con un valor terapeútico altamente positivo porque promueve la inclusión y la solidaridad entre personas de diferentes edades y contextos, rompiendo estereotipos de ambos colectivos”. A través de actividades colaborativas, se fomenta el encuentro y se generan vínculos afectivos.
La Fundación ADSIS trabaja en las prisiones de Álava y Bizkaia desde hace más de veinte años. Con esta actividad en el centro de personas mayores de la calle Francia, se pretende lanzar un mensaje positivo sobre la inserción social de las personas presas y contribuir a evitar el aislamiento y la inactividad de las personas mayores.










