Euskadi abrirá este mes un módulo de régimen cerrado para presos peligrosos. Con 12 plazas. Y todos para la cárcel de Zaballa en Álava.
ANTCEDENTES PELIGROSOS
Un interno de la prisión provincial de Álava provocó en diciembre un incendio al quemar el colchón de su celda. El humo afectó a cuatro trabajadores. Hasta aquí todo conocido. Alarma cárcel de Álava: Colchón en llamas y 4 hospitalizados
Pero a raíz de este suceso, aparecieron los sindicatos y dieron una información desconocida, que desvela la revista Dato Económico.
Álava tiene once internos en ese módulo del incicente. Y de ellos 9 de primer grado, considerados los más peligrosos.
Según UGT, hay «excesiva ocupación» que presentan las tres cárceles vascas, ha reclamado que de forma «inmediata» se incorporen más efectivos para que este módulo de la prisión alavesa funcione con garantías y no se vuelva a poner en riesgo la seguridad de los trabajadores.
FORMACIÓN ANTE PRESOS
La Ertzaintza forma en protección a los funcionarios que se van a encargar del módulo de régimen cerrado de la cárcel alavesa de Zaballa, para presos peligrosos, que abrirá en este mes de enero.
Tendrá 12 plazas y hasta ahora no existía en las prisiones vascas.
EDITORIAL
La apertura del primer módulo de régimen cerrado en Euskadi llega tarde y, además, recae íntegramente sobre Álava, que vuelve a asumir el peso que otros territorios esquivan.
El incendio de diciembre no fue un susto aislado, sino el síntoma de una presión creciente: internos de primer grado, sobreocupación y plantillas que piden refuerzos mientras trabajan al límite.
Ahora se anuncia un espacio específico para presos peligrosos, pero sin garantizar aún los recursos humanos necesarios para que funcione con seguridad real. La infraestructura llega; lo que falta es que llegue también la responsabilidad institucional para proteger a quienes sostienen el sistema desde dentro.







