El consejero de Economía y Hacienda del Gobierno Vasco, Pedro Azpiazu, ha advertido del riesgo de una inflación de «segunda derivada» si como norma general se actualizan los salarios con referencia a subidas de los precios como la del pasado mes de marzo del 9,8 %.
Azpiazu, en la presentación de la ejecución presupuestaria del Gobierno Vasco el pasado ejercicio, se ha referido a la situación generada por este alza de los precios y la repercusión que podría tener en las revisiones salariales.
Ha reconocido que hasta hace unos pocos meses las administraciones pensaban que la inflación iba a ser «más coyuntural», pero la guerra en Ucrania ha llevado a estos niveles no vistos desde 1985.
De cualquier manera, ha recordado que el 66 % de esta subida responde a los precios energéticos y de los alimentos no elaborados, es decir, «no a la inflación subyacente que es la que cuesta más solucionar, el colesterol malo que está ahí permanentemente».
Azpiazu ha explicado que esta, «afortunadamente», está mucho más baja, en torno al 3,4 % o el 3,5 %, y ha dicho que hay que esperar que las medidas que se vayan tomando, como las referentes al precio de la energía, «corrijan lo antes posible» la situación y el alza de los precios se quede en esa inflación subyacente.
Ha reconocido que se deben ir «acomodando» los salarios a la realidad de la inflación, aunque ha advertido de que hay un «riesgo importante de que si todo el mundo vincula los salarios a lo que son la subida de los precios del 9,8 %, puede ocurrir que esto genere una mayor inflación en segunda derivada».
«Tenemos que ser muy serios y de ahí que se esté reclamando un pacto de rentas, social… unos Pactos de la Moncloa para que todos, desde la responsabilidad, gobiernos, empresarios y trabajadores fuéramos capaces de que los salarios se acomoden a la situación pero de forma moderada y pausada», ha insistido.
El consejero de Economía y Hacienda del Gobierno Vasco ha pedido «prudencia» para evitar que haya esas «inflaciones de segunda ronda» que generen una situación «peor» que la actual, pero sin olvidar que el alza de los precios «está haciendo mella en el conjunto de los ciudadanos, muy especialmente en los más necesitados, en quienes tienen los salarios más bajos». EFE








