Tal día como hoy, hace un año, se sucedían ya las noticias relativas al coronavirus en Vitoria.
Se adoptaban las primeras medidas en els centros sanitarios: Los pacientes no podían abandonar la habitación durante su ingreso hospitalario y las visitas se restringían a una persona por paciente para evitar la transmisión del coronavirus.
De hecho, ya había crisis en Txagorritxu. Con varias noticias alrededor: denuncia de trabajadores puesto que allí se seguía funcionado con síntomas y parte de la plantilla estaba ya en cuarentena.
La Rioja anunciaba su primer caso local, que era un hombre que formaba parte del personal sanitario del Hospital Txagorritxu de Vitoria y residente en la comunidad riojana. Fue aislado en su domicilio.
Mercedes
La tensión llegó a Mercedes el 3 de marzo de 2020. Un trabajador fue monitorizado. En una de las mediciones de temperatura 37,4° y se ha marchó a su casa andando.
Infidelidades
Y comenzaban a hablar los médicos de las consecuencias de la ola de temor por posibles contagios. Un psicólogo vitoriano decía que en pocos días ya se notaba la primera reacción: el descenso de las infidelidades en las últimas semanas.
Por el temor a un contagio por la práctica de relaciones íntimas «con personas con las que no hay contacto permanente y de quienes no se conocen al detalle sus movimientos diarios», decía entonces.








Si algo positivo se ha conseguido en los hospitales de Euskadi durante este fatídico año es conseguir que parezcan lo que son, HOSPITALES, en vez de centros sociales o cualquier centro comercial un sábado cualquiera. Era alucinante el trasiego de gente entre plantas y habitaciones e insoportable el ruido de docenas de conversaciones en los vestíbulos de cada planta que llegaban a la última de las habitaciones aún con la puerta cerrada.
Espero que los responsables hayan tomado buena nota de ello y cuando todo esto pase no volvamos a las andadas.