Las singulares condiciones de un entorno como los humedales de Salburua permitieron dar cobijo durante el pasado invierno a un total de 1.500 ejemplares de aves acuáticas pertenecientes a una veintena de especies diferentes.

La invernada, término utilizado para referirse al lugar donde las aves optan por permanecer a lo largo de esa estación, ha dejado en Salburua un fuerte incremento experimentado por los contingentes del ánade friso, el cuchara común y la focha común. En el conteo llevado a cabo a mediados de enero por expertos ornitólogos estas fueron las tres especies más numerosas, llegando a los 429 en el ánade friso, 286 ejemplares de cuchara común y 219 de focha común

Silbón europeo.

Entre las especies menos presentes en la invernada de Salburua, el silbón europeo acumula desde hace años una tendencia fuertemente decreciente, que se traduce en que solamente se detectaron dos ejemplares de esta especie de curioso pato. Lejos quedan los años en que esta especie era abundante, con cifras que superaban la centena, como los 147 silbones detectados en el año 2004.

Igual número de solo dos ejemplares se registró también en el caso de la agachadiza común y la gaviota patiamarilla.

Desde el punto de vista de la conservación de especies amenazadas, destacó la presencia regular en invernada del aguilucho lagunero, una rapaz propia, como su nombre indica, de las zonas húmedas y que siempre habita en invierno estos humedales en bajo número.

Focha común.

Por otro lado, la cifra de las 20 especies diferentes detectadas este año en la invernada de Salburua está en la línea de lo registrado en años anteriores, en los que siempre se ha rondado ese guarismo.

La estabilidad de las aves acuáticas durante los meses de invierno convierte la fecha de mediados de enero como el periodo idóneo para proceder a su conteo. Este es el momento que se aprovecha en todo el continente europeo para llevar a cabo la tarea e identificar en cada lugar de invernada la cantidad de especies y número de ejemplares.

Los datos obtenidos en los conteos reflejan con fiabilidad la abundancia y tendencia de las poblaciones. Sirven además para múltiples análisis que permiten establecer criterios de gestión y conservación de dichas poblaciones y de los enclaves húmedos donde habitan.

Cuchara común.

Esta operación se coordina a escala global por la organización Wetlands International. El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, a través de su Unidad de Anillo Verde y Biodiversidad, participa en dichos censos desde la restauración de Salburua en el año 1999.

En el Anillo Verde de Vitoria-Gasteiz se llevan a cabo diferentes seguimientos ambientales para conocer la evolución del estado de conservación de estos valiosos espacios naturales.

Así, en el caso de Salburua, el seguimiento de sus aves acuáticas ha contribuido a aportar argumentos para su declaración como espacio natural protegido de rango internacional al amparo del Convenio Ramsar y de la Red Natura 2000.



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