La presidenta del PSE-EE, Cristina González, ha apuntado la responsabilidad de la «ultraderecha» en la violencia machista por proporcionar un clima político «que se pone al servicio de quienes ejecutan» esa violencia.
González ha participado en la apertura de la jornada ‘Hacia una vida libre de la violencia de género’, organizada por la Secretaría de Igualdad del PSE-EE, que dirige Ana López de Uralde, en la que han participado expertas, activistas y responsables institucionales como la secretaria de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, María Guijarro.
«La violencia de género no es obra exclusiva de perturbados, de machistas, de alimañas, es también el resultado de una ambientación política que desde la extrema derecha se pone al servicio de quienes la ejecutan», ha explicado.
La presidenta de los socialistas vascos ha dicho que la violencia machista también es el resultado de la «permisividad con la que se extiende por diferentes canales de comunicación, muy especialmente de determinadas redes sociales, vejaciones y agresiones de diferente tipología».
«Y es también el resultado de la tolerancia que anida en ámbitos de la educación y de las relaciones sociales y afectivas con expresiones y actos contrarios a la igualdad», ha señalado.
A juicio de Cristina González, que la violencia machista siga existiendo y que «los negacionistas conciten apoyos entre un importante sector de la ciudadanía no deja de ser estremecedor» y emplaza a los poderes públicos y a la sociedad en general a «redoblar» sus esfuerzos para que la cultura política de «los valores, de los derechos humanos y de los escenarios progresistas hagan retroceder hasta anular esta lacra».
Por su parte, Ana López de Uralde ha recordado que la violencia contra las mujeres no es inevitable, que «no es un fenómeno espontáneo, aislado o casual» sino que tiene raíces profundas en «las estructuras patriarcales de la sociedad, en la desigualdad persistente, en estereotipos y roles que perpetúan la dominación, el control y la cosificación».
Ha advertido que las violencias «se transforman, se diversifican y se expanden» como violencia vicaria, explotación sexual, la trata, la violencia digital o la violencia económica.
«Son realidades que exigen nuevas respuestas», ha considerado y ha recordado que con el lema ‘Un maltratador no es un buen padre’, el PSOE quiere llegar este 25N a todas las mujeres que están sufriendo la violencia en sus hogares y no se atreven a dar un paso adelante porque su agresor es el padre de sus hijas e hijos. EFE








La ultraderecha no existe.
Al servicio del maltrato está el psoe, las cifras solo suben desde que gobiernan. Las desgracias que sufren los hombres las ocultan, además de culpabilizarles y humillarles
Esta gente es de lo más destructiva, culpan a fantasmas, evaden toda responsabilidad y se hacen los locos señalando al vacío y gente que no tiene nada que ver.
No existe… Son centristas moderados…
… Además de feministas porque son socialistas.
Gracias por darme la razón otra vez.
Un placer, futuro candidato a alcalde por el centrista Vox.
Jajaja… Yo todavía no te he etiquetado de esa manera a ti…
Pero me encanta ver como no tienes más argumento que intentar etiquetar y picarte… Jajaja
Sí Cristina, tienes toda la razón, como siempre. La responsabilidad es de la «ultraderecha» porque su violencia machista por proporcionar un clima político «que se pone al servicio de quienes ejecutan» esa violencia.
¡Tienes toda la razón! Además has razonado y fundamentado tus palabras con todo detalle y sobradas pruebas ¡Si señora! Sólo que te has olvidado de añadir que el principal culpable no es otro que Franco y solo Franco, de esto y de todo. No te olvides de añadirlo en tu próxima intervención, estoy expectante a oírtelo decir. Preséntate a lo que quieras que yo te voto.
Será la ultraderecha islamica
Al servicio del maltrato quien? La PSOE que compra mujeres con dinero público? El adalid anti maltrato errejon?
Hablaron los de la ley «Sólo sí es sí!
Me gustaría que la prensa que es muy lista cuando quiere diga públicamente a que partidos políticos estaban afiliados o eran simpatizantes los maltratadores. ( nos llevaríamos alguna sorpresa)