Vitoria es la segunda ciudad de más de 50.000 habitantes de toda España donde morir es más barato. Pero la primera capital. Solo mejora Arona en Tenerife, que no es la capital.

Conccretamente, Alava, un 32 % menos que la media nacional que se sitúa en unos 3.500 euros para un entierro «sencillo», mientras que Bilbao y San Sebastián, aunque un poco más caras, también están por debajo del promedio.


Son datos de la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa) que hace estos cálculos tras analizar el 80 % (216.404) de los sepelios sufragados en 2018 por las aseguradoras, un sector que se hace cargo del 63 % de los enterramientos e incineraciones que se producen en España.

Morirse en España es caro. Según cifras de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) si se suman los costes del velatorio, el ataúd, la inhumación o incineración, además de flores, coche y esquelas, el coste medio de un entierro «sencillo» supera los 3.500 euros.

La ciudad más barata es Arona (Tenerife), donde el coste es un 38,6 % menos que la media nacional, e inmediatamente después figura Vitoria (-32 %). En Bilbao el coste es un 17,1 % inferior a la media y en San Sebastián un 6,2 % menor.

En este listado de ciudades de más de 50.000 habitantes también figuran las vizcaínas de Getxo y Barakaldo, que tienen en ambos casos precios un 25 % por debajo del promedio, y la guipuzcoana de Irun (-1,8 % menos que la media).

Por provincias, la más barata es Álava (-19,32 %), seguida de Bizkaia (-17,24 %) y de Gipuzkoa (-8.93 %).

La ciudad más cara de toda España es Rivas-Vaciamadrid, donde morirse cuesta un 59,3 % más que la media, seguida de Madrid capital con un 59,1 % por encima de la media, San Sebastián de los Reyes (51,4 %), Las Rozas (50,7 %) y Alcobendas (48,9 %).

A continuación están Lérida (48,6 %), Mataró (45,9 %), Pozuelo de Alarcón y Gerona (41,2 %), Valdemoro (40,4 %) o Torrejón de Ardoz (36,8 %).

Por el contrario, los pueblos más baratos para morirse son, después de Arona y Vitoria, Toledo (29,2 %), Zamora y Ceuta (26 %), Barakaldo y Getxo (25 %), Palencia (21,4 %) y Ávila y San Cristóbal de la Laguna con un 19 % menos en sus precios.

Por provincias, las más caras para afrontar un sepelio son Gerona, Madrid y Barcelona dónde se paga un 29, un 27 y un 21 por ciento, respectivamente, más que la media del país.

Y en el extremo opuesto, aquellas dónde se paga menos por un sepelio están varias provincias castellanas y los cabildos canarios.

El informe de Unespa también refleja que el coste de trasladar al fallecido desde el lugar donde pereció al sitio donde va a ser enterrado es de 424 euros, cifra que se eleva hasta los 5.987 euros si hay que repatriar el cuerpo desde el extranjero, datos que no están contabilizadas en las medias de los sepelios. EFE



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