El Ayuntamiento de Vitoria ha iniciado el procedimiento de contratación de las obras del laberinto del jardín botánico de Olarizu. No llegará antes de 2024 y se prometió en 2018 Vitoria tendrá un laberinto natural (no se sabe cuando)
La junta del Gobierno Local de Maider Etxebarria ha aprobado por fin esta semana el expediente con un presupuesto de 474.742 euros y un plazo de ejecución de 6 meses. Este proyecto, enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, cuenta con financiación europea procedente de los fondos Next Generation EU.
- El laberinto será una construcción intrincada de calles formadas por setos de poca altura (1,70 m.) y seguirá una tradición muy extendida en los jardines europeos, donde se plantea jugar con y en la vegetación.
- Contará con calles laberínticas llenas de encrucijadas de fácil acceso pero de las que no será tan fácil salir.
- Así lo advertirá un cartel en su entrada con las palabras que escribió Séneca “tal sucede a los que corren deprisa en un laberinto: su misma velocidad les desconcierta”; mientras que la inscripción del filósofo griego Aristóteles “el que ha superado sus miedos, será verdaderamente libre” despedirá a quienes hayan alcanzado el objetivo de encontrar la salida.
“Visto desde el aire, el laberinto se asemejará a una gran huella dactilar y recordará a la estructura de muchos jardines históricos en los que un conjunto parterres geométricos da paso a una gran zona boscosa; en nuestro caso a una representación de los bosques europeos”, explica Borja Rodríguez, concejal de Medio Ambiente.
El camino interior será “largo y tortuoso” –tal y como recoge el proyecto- con muchos recorridos sin salida y espacios con cipreses y bancos, como los del parque de La Florida, que facilitarán el descanso y la reflexión.
Lógicamente, perderse en el laberinto será una opción, a para quienes ansíen encontrar la salida, unas puertas de escape les ayudarán a dirigirse el exterior.
Mirador
El final del recorrido – situado en el centro del laberinto- se presentará en forma de amplia zona sombreada por un gran roble y una fuente de agua en la que poder refrescarse. Desde este lugar se accederá a un mirador que permitirá seguir el juego de las personas desorientadas en el juego vegetal y contemplar los montes del Sur y el propio parque botánico.
El laberinto se ubicará a la entrada del jardín botánico, desde la avenida de Olárizu, convirtiéndose así en un gancho para su visita.









Si no sabéis que hacer con el dinero público arreglar las calles de agujeros que tenéis para un par de meses.
Que no se les olvide poner una comisaría cada cien metros (por los ladrones) y un helipuerto al lado para localizar a los despistados que, seguro, acabaran llamando al 112 porque no podrán salir.
Medio millón de euros en ese truño (mas los miles que habrá que gastarse en su mantenimiento) para intentar que alguien vaya a visitar el jardín botanico ( por llamarlo de alguna manera) y luego tienen trabajando a destajo a las subcontratas por cuatro duros porque tienen que ofertar a la baja para conseguir sus contratos…
y recoger los desperdicios de los botellones. y otras cosillas que se pueden encontrar los visitantes.
Ya veo, aprovechando la intimidad de unos arbustos, suciedad humana (botellón, defecaciones, condones usados…) entre los setos. Ojalá me equivoque y sea un lugar bonito y divertido! Por cierto, debería de ser de pago, aunque sea simbólico.
A ver si se hace algo con gusto…elegante …no como el truco de la gruta del parque de la florida ( chabacana, sin gusto)