La consultora Seidor se ha convertido en el accionista mayoritario de la empresa vasca Deusto Sistemas, que mantiene la totalidad de su equipo y la sede en Euskadi y operará bajo el nombre de Deusto Seidor.
Deusto Sistemas es una empresa con sede en Vitoria y especializada en soluciones informáticas, que el año pasado facturó ocho millones de euros, principalmente gracias a proyectos en Euskadi y, en menor medida, en Navarra.
Cuenta actualmente con una plantilla de más de 160 personas, que se incorporarán en su totalidad a Seidor, y una cartera de clientes, entre los que figuran entidades públicas, como EJIE (Sociedad Informática del Gobierno Vasco), las empresas informáticas de las diputaciones vascas (CCASA, Lantik, IZFE) o empresas del sector privado, como Mercedes, Viralgen o Satlantis.
Seidor es una consultora multinacional especializada en servicios y soluciones tecnológicas para gran empresa y pyme, que facturó 484 millones de euros en 2019, un 17 % más.
Según ambas partes, con esta operación, la empresa vasca amplía su catálogo de servicios gracias a los recursos de una empresa referente como es Seidor, mientras que ésta se convierte en el accionista mayoritario de la empresa vasca y refuerza su presencia en Euskadi y Navarra.
Como resultado del acuerdo, la facturación agregada de Seidor en Euskadi será de 21 millones de euros, lo que supone un aumento del 61 % en relación con el año anterior, y ampliará su plantilla alcanzando los 200 profesionales. EFE



Como es de general conocimiento, lo que vale en una «empresa» que no sea pública ni chiringuito publico-privado ni gaitas del pelo, no son las instalaciones ni el personal, sino la cartera de clientes. Así que habrá que ver que hace la multinacional cuando no necesite los 160 empleados de DS para atender a gova y dipus. Apostaría que lo que hacen todas las multinacionales.
Historia de los acontecimientos: Este señor trabaja para el ayunta durante muchos años informatizando todo lo que puede y mandando dentro de la casa… hace muy buenos contactos (políticos y demas) y coloca en la casa a parte de su gente (interesante el poder que tienen en el ayuntamiento los que partieron del departamento de tecnologías)….. llegado el momento da el salto a la empresa privada….. y comienza a hacer contratos y contratos con las administraciones públicas… interesante saber las cantidades de dinero que su empresa por años ha conseguido de las administraciones…. nortexpress…. lanzar un buen artículo al respecto….
Ahora como ya va tocando, vendemos…. y nos vamos a marbella a disfrutar del pellizco final….eso si para que no se enfaden los del Gobierno autonómico de turno, decimos que la empresa sigue en Euskadi…. hasta que sus dueños que no son de Euskadi decidan lo contrario.
Cuantas historias así hemos visto ……………y cada vez veremos más… FELZ NAVIDAD.
DS, Ibermatica, Entelgy-Ibai, Odei,… todas charcuteras sirviendo carnaza a las AAPP con sueldos irrisorios y trasladando a trabajadores de un proyecto a otro, sobrecargandolos de curro sin ton ni son. Ejemplo clarísimo de precariedad laboral. Aun “currando delante de un ordenador, sentadito y in pasar frío”, como llegó a decir un responsable de la charcutera para la que curraba.
Totalmente de acuerdo con las tres opiniones anteriores. Pero me gustaría exponer otro caso que se ve todos los días.
Empresario que después de estar muchos años trabajando y dirigiendo la empresa que ha fundado se va a jubilar y le ofrece la empresa a los trabajadores para que la dirijan como cooperativa.
Todes escurriendo el bulto escaqueándose de responsabilidades y huyendo como ratas cuando se hunde el barco.
Resultado:
– 1 empresa cerrada.
– 2 empresa vendida o absorbida por una multinacional o un inversor buitre.
En cualquiera de los dos casos anteriores, gente sin empleo despedida y en la calle diciendo que el patrón debería estar colgado y los sindicatos empapelando la vivienda particular del jubilado con panfletos llenos de insultos.
A veces se cierran empresas por irresponsables que las dirigen o por culpa nuestra que no le echamos lo que hay que echarle…
Qué bonito es ser empresario, qué bien viven y cuánto ganan, menos cuando nos ofrecen a nosotros la posibilidad, con la responsabilidad que ello conlleva.