Hay un ejemplo que clama al cielo con el asunto del vaciado de papeleras. Un clásico de las protestas ciudadanas desde hace tiempo y que demuestra el poco control y escasa diligencia con la limpieza de la ciudad.

El caso que nos ocupa, y es solo un ejemplo, se refiere a una papelera que se vació pasada una semana como poco.

Un ciudadano denunció en redes sociales al Ayuntamiento que una papelera de Abetxuko llevaba el día 4 de agosto un «montón de días» sin recoger. El día 10 volvió a insistir en su protesta.

El día 12, el Ayuntamiento de Vitoria -que conocía desde el primer momento la situación- anunció que la había limpiado el día anterior.

Y para justificar semejante retraso dijo al ciudadano: «te invitamos a utilizar el servicio Vgarbi para una respuesta rápida a peticiones como esta, por wasap y telegram». Es decir, que el método de aviso al Consistorio tiene que ser el que ellos dicen y así pueden ser rápidos. Solo les ha faltado pegarle una bronca al vitoriano.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí