El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha asegurado que «la recuperación y la salida de la crisis es un hecho» y ha indicado que «ni el catastrofismo derrotista, ni el optimismo inconsciente» sirven para afrontar los retos futuros de Euskadi, un «país competitivo económicamente y equilibrado socialmente».
Urkullu ha respondido así en el pleno de control de hoy a los parlamentarios de PP+Cs y de Vox, Carlos Iturgaiz y Amaia Martínez, respectivamente, quienes han hablado de la pérdida de liderazgo económico de Euskadi, han acusado al Ejecutivo vasco de estar «paralizado» e incluso la única representante de partido liderado por Santiago Abascal ha dicho que los datos económicos actuales «demuestran que cualquier tiempo pasado fue mejor».
El lehendakari ha negado esa visión «catastrofista» y ha respondido que el PIB ha crecido el 5,7 % en este primer trimestre, el paro ha descendido al 9,1 %, en mayo, ha habido récord de cotizantes a la Seguridad Social, y ha asegurado que este año se recuperará el PIB perdido durante la pandemia.
También ha citado los recientes proyectos e inversiones en los que participa el Gobierno Vasco como el «hub» de descarbonización en el Puerto de Bilbao, el primer satélite vasco y el fármaco contra el cáncer que ha comenzado a ensayarse en pacientes.
«Euskadi es un país en positivo», ha recalcado Urkullu, quien ha añadido que las políticas de su gobierno para hacer frente a la situación de incertidumbre actual «no nacen de un despacho» sino que «cuentan con la participación de empresas y agentes económicos y sociales» vascos.
A pesar de todos estos buenos datos ha añadido que él es el primero que reconoce que hay que mejorar, y ha animado al dirigente de PP+Cs a que también «empuje del carro», porque se trata de «sumar», no de lo contrario.
Urkullu ha negado que él haya «cargado» contra ningún empresario, como ha afirmado Iturgaiz y ha cuestionado la utilización «partidista» que ha hecho Martínez del informe elaborado por el foro empresarial Zedarriak, ya que, según ha dicho el lehendakari, en él se indica que Euskadi destaca comparativamente por su nivel de prosperidad y buenas condiciones de vida, así por la colaboración público-privada.
Ha recordado a Martínez que recientemente se reunió con una representación de este foro integrado por miembros del mundo empresarial vasco y que las conclusiones que ella sacó del informe no coinciden con lo que los empresarios le dijeron.
«Euskadi no es un país en declive, no es un país que pierde atractivo» y si fuera así, ¿cómo explica que estemos en el momento en el que más personas están trabajando de toda nuestra historia» y que se estén recibiendo nuevas inversiones?, le ha preguntado a la representante de Vox.
Urkullu ha remarcado su desacuerdo con los mensajes negativos y catastrofistas y con los que utilizan «cualquier informe para tergiversarlo y hacer política partidista», pero tampoco es «conformista» y ha recordado que ha hecho «autocrítica» en numerosas ocasiones.
Iturgaiz ha apelado a Urkullu a «hacer más desde lo público», a rebajar impuestos y a liberar recursos para ayudar a los emprendedores y volver a ser polo de atracción porque Euskadi «ya no ocupa posiciones de liderazgo» y es «menos atractiva y menos competitiva» que otros puntos de España.
Martínez ha insistido en que la economía vasca ha perdido peso en el conjunto de España en los últimos 45 años y que la responsabilidad de ello ha estado en los gobiernos del PNV. «Los datos desmotan el mito sobre la infalible capacidad de gestión del PNV», ha resumido. EFE







¡¡Hay que joderse! Será para todos los que viven del dinero público, como él, por ejemplo ¡Mucha cara la que tienen algunos!
Pero que sabrá éste de crisis? La ha notado en su bolsillo?
Un poco más abajo hay la noticia de que aumentan los embargos de viviendas en la arcadia esta feliz que es Euskadi, y este sigue vendiendo humo y que es el país de las maravillas, será para él .
Con una inflación superior al 8% somos ese porcentaje más pobres.
Bueno, si lo dice el señor Urkullu será cierto, pero no lo es menos que en breve volveremos a caer en otra crisis. Al tiempo.