Una comunidad de vecinos de Vitoria, la más lista de España con la luz

Un millar de empresas pertenecientes a casi una veintena de organizaciones empresariales de toda España se van a ahorrar este año en torno a siete millones de euros en su factura energética, gracias a la compra agrupada de electricidad.

En 2015 la patronal alavesa SEA puso en marcha este modelo dirigido principalmente a microempresas y pymes al que se unieron en un primer momento 148 compañías.

Actualmente, tras la novena compra agrupada, son 1.002 empresas pertenecientes a organizaciones de Álava, Navarra, La Rioja, Gipuzkoa, Cantabria, Burgos, Zamora, Guadalajara, Toledo, Segovia, Soria, Albacete y Huesca, entre otras comunidades, provincias y localidades.

EL CASO PARTICULAR EN VITORIA

Se da la circunstancia de que en Vitoria hay un caso «muy particular», ya que se ha agrupado una comunidad de vecinos a la compra.

Esto es posible porque esta comunidad está constituida como empresa y tiene empleados, lo que le permite estar asociada a la patronal. Están en la calle Honduras.

Y se han unido al criterio de los empresarios de casi 20 patronales en España y a un millar de empresas, para ahorrar dinero. Los más listos. Y los que más ahorran por esta decisión.

RESTO DE ESPAÑA

EFE.- También están presentes asociaciones como la de hostelería de Gipuzkoa o la federación de empresas del metal de Asturias, que se benefician de este sistema que les aleja de la «tormenta» que hay en el mercado mayorista.

Con esta compra agrupada se consiguen precios competitivos y seguros, según ha explicado a Efe Luis Cebrián, responsable de Sectores de SEA-Empresas Alavesas, y además en situaciones de mercado a la baja se consiguen precios todavía más bajos y en momentos al alza, como en los últimos meses, se contiene la subida.

De hecho, las empresas que se incorporan al grupo de compra, algo que a partir del próximo año se va a poder hacer cada trimestre, pueden llegar a ver reducida su factura energética entre un 15 y un 20 por ciento.

Como muestra de la «protección» de este sistema está que en una situación parecida a la actual, en 2017, cuando el mercado experimentó una subida de precios en la energía del 30 %, el grupo de compra asociada solo sufrió un 9,4 % de subida.

Además, ahora se está produciendo una situación especial en la que hay empresas que se han quedado «tiradas» por sus comercializadoras energéticas por la subida de los precios y las han metido en el mercado mayorista («pool»), por lo que introducirse en un grupo como este les rebaja sustancialmente su factura.

Por ejemplo, este año 2021 el precio que han tenido este millar de empresas ha sido de 47 euros el megavatio hora (MWh), cuando estos últimos días en el mercado mayorista se encontraba por encima de los 220 euros, un precio que no ha dejado de subir desde abril.

Para los próximos dos años, mantienen a la empresa suministradora Totalenergies con un volumen de adquisición de unos 97 gigavatios hora anuales, lo que supone una compra de unos 5,5 millones de euros de energía y una factura final de entre 10 y 12 millones de euros.

La mitad de la energía que contratarán será a precio fijo y la otra mitad a precio «pool».

Este modelo está pensado para empresas de bajo consumo energético, ya que una de consumo intensivo, por encima de un gigavatio hora, necesita un perfil de compra más dinámico que le permita situarse en el mercado con mayor rapidez, según Cebrián.

Los sectores de las empresas asociadas son numerosos: agroalimentario, hostelería, servicios, comercio, artes gráficas y transportes, entre otros.

De cara al futuro, el responsable de Sectores de SEA prevé que será «muy complicado» que en el medio plazo el precio de la energía vuelva al nivel que se consiguió cerrar para todo este año, dado que en todo el mundo, y especialmente en Europa, la pandemia ha provocado un cambio en el modelo energético que genera mucha incertidumbre. «En todo caso, comprar juntos siempre permite disfrutar de las mejores condiciones posibles», concluye.


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2 Comentarios

  1. Eso es precisamente lo que buscan las empresas eléctricas; fidelizar a su cartera de clientes, con incentivos (tipo empresas de telefonía). Los precios se mantienen con las subidas; quien puede acogerse a esos acuerdos, (a las eléctricas no les interesan los particulares, pues son migajas y los van a tener necesariamente), se beneficia, y los particulares a pagar las subidas y las bonificaciones a las empresas. El Gobierno lo tolera, los deja satisfechos, estas empresas declaran dos o tres mil millones de beneficios, aumentándolos cada año, despiden a los empleados que les sobran (dando cada día peor servicio a los clientes), y todos contentos. Los políticos, cuando dejen la política, ya tienen trabajo con un muy buen sueldo asegurado, por asistir cuatro días a unas juntas de las que no tienen ni idea. No espabilamos.

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