Euskadi ha recuperado este lunes algo más de normalidad en el inicio de la fase 2 de la desescalada de la pandemia de coronavirus, con pocas mesas interiores de los bares ocupadas, las playas mirando a las mareas para calcular cuánto espacio queda disponible y los grandes centros comerciales abiertos, pero sin colas.

Que la vuelta se resiste se nota en que actividades que están permitidas desde ayer no se han reanudado, como las de los cines, los museos o las sociedades gastronómicas.

Los bares, que ya tenían terrazas limitadas, han dado hoy un paso adelante en la desescalada, ya que se les permite atender en sus mesas interiores, al 50 por ciento del aforo. Pero otra cosa es la práctica.

Pero muchos siguen cerrados: los bares sin mesas, solo con barra, tan habituales en Euskadi, siguen con la persiana bajada, y otros que pueden abrir lo han retrasado. La Asociación de Hostelería calcula que este lunes estarán abiertos la mitad.

Si los bares están a medio gas, las sociedades gastronómicas siguen cerradas, pero con los dientes afilados: el presidente de Gaztelubide, José Ramón Mendizabal «Mendi», ha explicado a Efe que entiende que en su caso la apertura será «inmediata» y si no puede ser esta semana, será la próxima.

Mañana las sociedades de la Parte Vieja donostiarra celebrarán una reunión conjunta para preparar su apertura.

Los que han vuelto con toda la superficie abierta han sido los grandes almacenes, como las tres tiendas de El Corte Inglés (Bilbao, Vitoria y Eibar). Su relaciones públicas, Carmelo Lezana, destacaba las medidas de higiene, con máquinas vaporizadoras para la ropa, y que han vuelto con la misma plantilla que había antes de la crisis sanitaria.

Otro sector que abre un poco la mano este lunes es el de las residencias de mayores: las Diputaciones permiten más visitas de familiares a ancianos, aunque todavía no habrá visitas generalizadas.

«Lo importante es preservarlos hasta que no haya peligro», asegura a Efe Javier, que tiene a su madre de 90 años ingresada en una residencia de Legazpi (Gipuzkoa), donde han decidido no reanudar las visitas hasta el 8 de junio.

Entonces se harán con cita previa para limitar el acceso e impedir que muchos familiares se junten a las mismas horas. «Mi madre está deseando vernos, pero nos parecen bien estas medidas ya que son personas de riesgo», explica este familiar, que se conforma con hablar con ella por videoconferencia.

También desde este lunes guipuzcoanos y vizcaínos pueden disfrutar de las playas para tomar el sol y bañarse, aunque el agua está fresca, a 18 grados, y el día con nubes y claros no anima. Y hay que volver a mirar la tabla de mareas para ver cuánta arena queda disponible.

En la más emblemática, La Concha, hoy había mucho sitio, ya que la bajamar ha sido a las 12:54 horas. Para la pleamar, pasadas las siete de la tarde, será otra cosa. Esta misma mañana se han colocado las señales que marcan las direcciones que deben seguir los usuarios para entrar y salir de La Concha, que será por las rampas y la escalera del Eguzki, ya que se han clausurado el resto de escalinatas.

Si la playa está nublada, a pasear o de compras, porque la cultura sigue paralizada: los museos siguen cerrados y ningún cine abre hoy, aunque podrían hacerlo con un tercio del aforo, según han comentado a EFE desde la Asociación de Salas de Cine de Euskadi, que agrupa a los propietarios de los 72 cines privados vascos.

Los aficionados al cine tendrán que esperar como mínimo hasta el 5 de junio, cuando algunos exhibidores sopesan reabrir, pero muchos gestores se muestran partidarios de aplazar la reapertura al 28 de junio.

El motivo, la ausencia de grandes estrenos, que no se producirán hasta que los haya en Madrid y Barcelona. EFE


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